Sobre los dolores de crecimiento

Descripción general

Los dolores de crecimiento son un tipo de dolor en los músculos y huesos que suele afectar a los niños. Se sienten como un dolor molesto o que late, por lo general en las piernas y a veces también en los brazos. El dolor suele aparecer al final de la tarde o por la noche y puede ser tan fuerte que despierte a su hijo del sueño. Pueden ocurrir todos los días o solo a veces. La mayoría de los niños no tiene dolor entre un episodio y otro.

Se desconoce la causa exacta, pero se cree que no están relacionados con el crecimiento. El diagnóstico se hace cuando el médico descarta otras posibles causas.

Es importante consultar al médico si su hijo tiene dolor de piernas por la noche, dificultad para dormir u otros síntomas que le preocupen.

Causas y factores de riesgo

La causa exacta y cómo ocurren los dolores de crecimiento aún no se saben. Sin embargo, se cree que el dolor muscular por esfuerzo durante el día puede ser la causa más probable. Ese esfuerzo puede venir de actividades normales de la infancia, como correr y jugar, que pueden forzar los músculos. Los dolores de crecimiento son comunes en niñas y niños de 3 a 12 años.

Si le preocupan los dolores de crecimiento de su hijo o su hija, o quiere conocer posibles factores de riesgo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud. El profesional de la salud podrá darle consejos personalizados según la situación de su hijo o su hija.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los dolores de crecimiento son:

  • Dolores y molestias musculares que por lo general afectan a ambas piernas
  • Dolor de piernas que va y viene
  • Dolor que por lo general empieza al final de la tarde o por la noche
  • Dolor que puede despertar a su niña o su niño en la noche, pero que por lo general desaparece por la mañana

Otros síntomas comunes que pueden aparecer más tarde o cuando los dolores de crecimiento empeoran son:

  • Dolores de cabeza
  • Dolor de barriga

Es importante saber que los dolores de crecimiento se diagnostican después de descartar otras causas. Si su niña o su niño tiene síntomas que le preocupan, o si el dolor sigue durante la noche y hasta el día siguiente, dificulta caminar, o se acompaña de articulaciones hinchadas, rojas o doloridas, busque atención médica. El médico le hará un examen físico y puede pedir pruebas para descartar causas más graves.

Diagnóstico

Para diagnosticar los dolores de crecimiento, los profesionales de la salud suelen basarse en la evaluación clínica y en descartar otras afecciones. No hay exámenes, pruebas ni procedimientos específicos que confirmen el diagnóstico o determinen qué tan grave es. Sin embargo, se puede hacer lo siguiente:

  • Examen físico: buscar dolor, hinchazón u otros signos físicos.
  • Historial médico: recopilar información sobre los síntomas del niño y cuándo empezaron.

Es importante saber que los dolores de crecimiento son un diagnóstico de exclusión; esto significa que primero se deben descartar otras afecciones. Si los síntomas empeoran o cambian, vuelva a consultar con un profesional de la salud para una evaluación adicional.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de los dolores de crecimiento son aliviar el dolor y la molestia en los niños. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:

  • Masaje y estiramientos: Masajear y estirar las piernas de su niño o niña puede calmar el dolor. Aumenta la flexibilidad y reduce la tensión muscular.
  • Terapia de calor: Aplicar calor suave en la zona afectada con compresas tibias o baños tibios relaja los músculos y alivia el dolor.
  • Analgésicos de venta libre (sin receta): Medicamentos como acetaminofén (paracetamol) e ibuprofeno pueden aliviar dolores y molestias. Sin embargo, consulte con su médico o farmacéutico para determinar la dosis correcta para su niño o niña.

Por lo general, los dolores de crecimiento desaparecen solos con el tiempo. Estos tratamientos buscan aliviar los síntomas; no curan el problema.

Recuerde: lo mejor es consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier tratamiento nuevo. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Para más información sobre efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.