Acerca del dolor crónico en las espinillas
El dolor crónico en la espinilla (también llamado periostitis tibial) puede tener varias causas, entre ellas:
Cómo sucede y causas:
- Fuerza excesiva sobre la tibia (hueso de la espinilla) y los tejidos alrededor, lo que provoca hinchazón e inflamación.
- Reacciones del hueso al esfuerzo. Esto puede causar pequeñas grietas en los huesos de la pierna (fracturas por estrés).
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Estructuras corporales diferentes, como tener pies planos o arcos muy rígidos.
- Ciertos trabajos o actividades con alto impacto en las piernas, como el entrenamiento militar o el baile.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar o controlar:
- Debilidad de los músculos de los muslos o los glúteos.
- Falta de flexibilidad.
- Técnicas de entrenamiento inadecuadas.
- Correr cuesta abajo o en superficies duras, como el concreto.
- Usar zapatos inadecuados o muy gastados.
- Practicar deportes con paradas y arranques bruscos, como carreras de velocidad o tenis.
Es importante saber que estos factores aumentan la probabilidad de presentar dolor en la espinilla, pero no lo garantizan. Para reducir el riesgo de dolor crónico en la espinilla, trate de corregir los factores modificables: use buenas técnicas de entrenamiento, elija calzado adecuado y mantenga la fuerza y la flexibilidad de sus músculos.
Los síntomas tempranos más comunes de la periostitis tibial crónica (dolor en la espinilla por sobrecarga) incluyen:
- Dolor y sensibilidad (dolor al tocar) a lo largo de la tibia (hueso de la espinilla).
- Comienzo de hinchazón en la parte baja de las piernas.
- En casos graves, pueden aparecer manchas rojas en la piel alrededor de las zonas dolorosas.
A medida que la periostitis tibial crónica avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Bultos que se sienten a lo largo de los huesos.
- Dolor constante que sigue incluso después del ejercicio.
- Mayor sensibilidad al tacto en el área afectada.
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si presenta alguno de estos síntomas, se recomienda que un médico los revise. El médico puede ayudar a diagnosticar la periostitis tibial y a descartar otros problemas con síntomas parecidos.
Para diagnosticar el dolor crónico de espinillas, su médico puede hacer estos exámenes y pruebas:
- Historial médico: su médico le preguntará sobre su actividad física, como deportes y rutinas de ejercicio.
- Examen físico: su médico revisará sus espinillas para ver si hay dolor o sensibilidad al tocar. También verificará si el dolor viene de los músculos o tendones de la pierna y no del hueso de la espinilla (tibia).
- Estudios de imágenes: si sospecha fracturas del hueso u otra causa de los síntomas, su médico puede pedir radiografías, resonancia magnética (RM; imágenes detalladas sin radiación) o una gammagrafía ósea (estudio de medicina nuclear para ver cambios en los huesos).
Para determinar la etapa o la gravedad del dolor crónico de espinillas, también pueden incluir:
- Evaluación del momento del dolor: su médico le preguntará cuándo aparece el dolor en relación con sus entrenamientos y si el dolor sigue cuando está en reposo.
- Evaluación de otras causas: su médico puede descartar otras posibles causas que se parecen al dolor de espinillas, como fracturas por estrés (pequeñas grietas en el hueso), tendinitis (inflamación de un tendón), síndrome compartimental (aumento de la presión en los músculos de la pierna) o problemas de nervios.
Recuerde: estas son pautas generales y el diagnóstico y la gravedad varían según la persona. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los objetivos del tratamiento para el dolor crónico de las espinillas por sobreuso (periostitis tibial) son aliviar el dolor y permitir que la persona retome sus actividades normales sin dolor. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Descanso y recuperación: Descansar y evitar actividades que repiten impactos en las espinillas ayuda a reducir el dolor y la inflamación y permite que el cuerpo sane.
- Fisioterapia: Un profesional puede indicar ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la pantorrilla y del tobillo, y corregir problemas musculares o de alineación que contribuyen al dolor en las espinillas. La fisioterapia busca mejorar la fuerza y la flexibilidad y reducir la tensión sobre las espinillas.
- Terapia con ondas de choque: Consiste en aplicar ondas de choque de baja energía en las espinillas. Puede ser eficaz para tratar casos crónicos. Ayuda a estimular la curación y acorta el tiempo de recuperación.
- Cuidados en casa: Incluyen descanso, compresas de hielo para disminuir la inflamación, medicamentos sin receta como ibuprofeno para aliviar el dolor, estiramientos suaves del tendón de Aquiles y retomar el ejercicio de forma gradual después de que el dolor disminuya.
El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y pueden variar entre personas, y pueden ocurrir efectos secundarios adicionales. Consulte a su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados y lea la información que viene con su medicamento.