Acerca del síndrome compartimental crónico por esfuerzo
El síndrome compartimental crónico por esfuerzo es una afección dolorosa. Ocurre cuando aumenta de forma anormal la presión dentro de un compartimento muscular. Un compartimento muscular es un espacio que contiene músculos, nervios, huesos y otros tejidos que ayudan al movimiento.
Cuando el compartimento está rodeado por tejido blando dañado o anormal, los músculos no pueden expandirse bien. El aumento de presión reduce el flujo de sangre hacia los músculos y los nervios de esa zona. Esto puede causar isquemia (falta de flujo de sangre), necrosis muscular (muerte del tejido) y daño nervioso.
A menudo está asociado con actividades repetitivas que usan grupos musculares específicos, como ciertos deportes o trabajos. Los síntomas suelen incluir dolor muscular durante el ejercicio y una sensación de presión o tirantez en el área afectada, que mejora al detener la actividad.
El diagnóstico se basa en una historia clínica detallada, un examen físico y, a veces, mediciones de la presión dentro del compartimento, que pueden resultar dolorosas. El tratamiento puede ser con o sin cirugía. Depende de la intensidad de los síntomas y de la respuesta a las medidas sin cirugía.
El síndrome compartimental crónico por esfuerzo suele ser causado por el ejercicio. Ocurre cuando actividades repetidas aumentan la presión dentro de un compartimento muscular (un grupo de músculos rodeado por tejido firme). Esto reduce el flujo de sangre y, con el tiempo, puede dañar los músculos y los nervios.
Factores de riesgo no modificables: no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: las personas más jóvenes tienen más probabilidad de presentar esta afección.
- Sexo: los hombres tienen un riesgo más alto que las mujeres.
- Lesión de alta energía: lesiones con mucha fuerza o traumatismos aumentan el riesgo.
Factores de riesgo modificables: se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Actividades repetitivas: realizar actividades con movimientos repetidos, como correr, andar en bicicleta, nadar o usar una máquina elíptica, aumenta el riesgo.
- Ejercicio intenso: hacer ejercicios de alta intensidad por periodos prolongados puede contribuir al desarrollo del síndrome.
Es importante saber que estos factores aumentan la probabilidad de desarrollar la afección, pero no la garantizan. Si sospecha que tiene este síndrome o le preocupan sus factores de riesgo, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes del síndrome compartimental crónico por esfuerzo (SCCE; un problema por aumento de presión en los músculos al hacer ejercicio) incluyen:
- Dolor sordo o calambres al hacer ejercicio: las personas con esta afección suelen sentir dolor o calambres en los músculos afectados durante la actividad física.
- Sensación de tirantez en el músculo afectado.
A medida que el SCCE progresa o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Entumecimiento u hormigueo en la zona afectada.
- Dificultad para mover la extremidad afectada o debilidad: al empeorar, puede ser difícil mover bien el músculo o la extremidad.
- Abultamiento visible del músculo: en algunos casos, puede verse un abultamiento por el aumento de presión dentro del músculo.
Es importante saber que estos síntomas pueden variar entre personas. Consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el síndrome compartimental crónico por esfuerzo, se suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Examen físico: un profesional de la salud buscará señales como dolor, hinchazón o entumecimiento en la zona afectada.
- Análisis de sangre: se pueden pedir para buscar anomalías o señales de inflamación.
- Estudios de imagen: pueden recomendar radiografías o una resonancia magnética para ver los compartimentos del músculo y descartar otras causas.
- Medición de la presión en el compartimento muscular: consiste en introducir una aguja en el compartimento del músculo antes y después del ejercicio para medir la presión. Una presión alta puede indicar síndrome compartimental.
- Medición de bioimpedancia: método no invasivo que mide cómo pasa una corriente eléctrica débil por los tejidos para evaluar el flujo de sangre y si hay acumulación de líquido.
Es importante consultar con un profesional de la salud que pueda evaluar su situación y recomendar los exámenes y procedimientos adecuados. Tendrá en cuenta sus síntomas, sus antecedentes médicos y los hallazgos del examen físico para decidir los siguientes pasos del diagnóstico.
Los objetivos del tratamiento para el síndrome compartimental crónico por esfuerzo son aliviar los síntomas, mejorar su función física y prevenir complicaciones a largo plazo. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Tratamientos no quirúrgicos:
- Fisioterapia: ayuda a mejorar la fuerza y la flexibilidad muscular y enseña estiramientos para aliviar los síntomas.
- Plantillas para los zapatos: brindan amortiguación y apoyo para reducir la presión en los compartimentos afectados (espacios dentro del músculo).
- Medicamentos antiinflamatorios: pueden ayudar a bajar la inflamación y aliviar el dolor. Pregunte a su médico qué opciones son adecuadas para usted.
- Cambios en sus hábitos de salud:
- Evitar actividades que provocan los síntomas: descansar o modificar el ejercicio y las actividades que le causan molestias puede ayudar a prevenir que los síntomas vuelvan.
- Tratamiento quirúrgico:
- Fasciotomía: consiste en cortar la fascia (una capa resistente que rodea el músculo) para aliviar la presión en los compartimentos afectados. Esto permite que los músculos se expandan sin compresión.
- Fisioterapia después de la cirugía: ayuda a recuperar la movilidad y la fuerza muscular y apoya la recuperación.
Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados y lea la información que viene con su medicamento. La cirugía solo debe considerarse si las opciones no quirúrgicas no han funcionado.
Las dosis de los medicamentos pueden verse afectadas por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.