Causas y factores de riesgo del trastorno de la articulación temporomandibular (ATM)

Descripción general

El término trastornos temporomandibulares (TTM) se usa para describir un grupo de problemas que afectan los músculos y las articulaciones que permiten el movimiento de la mandíbula. La articulación temporomandibular (ATM) es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. Esta articulación permite mover la mandíbula para masticar, hablar y bostezar.

Los TTM pueden tener varias causas, como una mala mordida (cómo encajan sus dientes), el estrés, enfermedades de las articulaciones o problemas en los músculos y los nervios que controlan el movimiento.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar

Los trastornos temporomandibulares (TTM) son problemas en la articulación de la mandíbula. Sus factores de riesgo no modificables (factores que no se pueden cambiar para reducir el riesgo) incluyen:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de presentar TTM. No hay una edad límite exacta, pero los síntomas se reportan con más frecuencia en personas mayores de 40 años.
  • Sexo asignado al nacer: Los TTM afectan a personas de todos los géneros, pero se ha observado que las personas asignadas mujer al nacer tienen más probabilidad de presentarlos que las asignadas hombre al nacer. Sin embargo, cualquier persona puede verse afectada.
  • Genética (herencia): Hay evidencia de que la genética influye en el desarrollo de los TTM. Tener antecedentes familiares de TTM u otros problemas relacionados, como trastornos de la mandíbula o dolor crónico, puede aumentar el riesgo.
  • Raza u origen étnico: La raza u origen étnico por sí solos no causan TTM, pero algunos grupos raciales y étnicos pueden tener una mayor frecuencia debido a una combinación de factores genéticos y del entorno. Por ejemplo, estudios muestran que las personas afroamericanas pueden tener un riesgo más alto que otros grupos.
Factores de riesgo que usted puede cambiar

Los factores de riesgo modificables son aquellos sobre los que las personas tienen cierto control y pueden tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollar la afección. Estos son algunos factores de riesgo modificables para los trastornos temporomandibulares (TTM):

  • Calidad del sueño: Los estudios han mostrado que dormir mal se asocia con un mayor riesgo de TTM. Dormir lo suficiente y practicar una buena higiene del sueño, como mantener un horario fijo y crear un ambiente cómodo para dormir, puede ayudar a reducir el riesgo de TTM.
  • Nivel de estrés: Los niveles altos de estrés se han vinculado con un mayor riesgo de TTM. Las técnicas de manejo del estrés, como ejercicios de relajación, respiración profunda y prácticas de atención plena, pueden ayudar a reducir el estrés y bajar el riesgo de TTM.
  • Personalidad tipo D: Se refiere a personas que sienten emociones negativas con frecuencia (por ejemplo, ansiedad o depresión) y tienden a reprimirlas. Los estudios han encontrado que quienes tienen personalidad tipo D tienen más probabilidades de presentar síntomas de TTM. Desarrollar maneras saludables de afrontar estas emociones, buscar apoyo en amistades o familia y practicar técnicas de reducción del estrés puede ayudar a manejar las emociones negativas y quizá bajar el riesgo de TTM.

Es importante saber que tener uno o más factores de riesgo modificables no significa que una persona con seguridad desarrollará TTM. Estos factores solo aumentan la posibilidad de desarrollar la afección. Al abordar estos factores, las personas pueden reducir su riesgo de tener TTM o manejar sus síntomas de manera más efectiva.

Reducir riesgos

Para prevenir o reducir las probabilidades de tener un trastorno temporomandibular (TTM, problema en la articulación de la mandíbula), hay varias acciones que pueden modificar sus factores de riesgo. Estas incluyen:

  • Practique buena postura: Mantener una postura correcta ayuda a aliviar la tensión en la articulación y en los músculos de la mandíbula. Siéntese y párese derecho. Evite encorvarse o jorobarse.
  • Evite movimientos excesivos de la mandíbula: Limite actividades como masticar chicle, morderse las uñas o abrir la boca demasiado.
  • Maneje el estrés: El estrés puede aumentar los síntomas del TTM. Haga actividades para reducirlo, como ejercicios de respiración profunda, meditación o yoga, para relajar los músculos de la mandíbula.
  • Use técnicas de relajación: Aplique compresas tibias en la zona de la mandíbula o haga masajes suaves en los músculos para aliviar la tensión y el dolor.
  • Siga una dieta blanda: Elija alimentos fáciles de masticar. Evite alimentos duros o muy chiclosos que puedan forzar la articulación de la mandíbula.
  • Evite apretar o rechinar los dientes: Si tiende a hacerlo, sobre todo al dormir, use un protector bucal o una férula que le recomiende su dentista. Esto protege los dientes y reduce la presión en la articulación de la mandíbula.
  • Mantenga un estilo de vida equilibrado: Haga ejercicio de forma regular para cuidar sus músculos y huesos y mantenga un peso saludable. Tener sobrepeso puede poner más carga en las articulaciones, incluida la articulación de la mandíbula.
  • Practique ejercicios de relajación para la mandíbula: Los estiramientos suaves y las técnicas de relajación, como abrir y cerrar la boca lentamente o masajear suavemente los músculos de la mandíbula, pueden aliviar la tensión y mejorar el movimiento de la mandíbula.

Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir los síntomas del TTM, siempre es buena idea consultar con un profesional de salud para recibir consejos personalizados. Su profesional de salud puede orientarle según su situación y recomendar tratamientos apropiados si los necesita.