Causas y factores de riesgo de la gota
La gota es un tipo de artritis que causa inflamación, dolor y rigidez en las articulaciones. Se caracteriza por brotes repentinos e intensos de síntomas. Con más frecuencia afecta la articulación en la base del dedo gordo del pie. La gota se debe a la acumulación de ácido úrico (una sustancia que está en la sangre) en el cuerpo, lo que hace que se formen cristales con forma de aguja en las articulaciones.
Esta acumulación de ácido úrico puede ocurrir por varios factores, entre ellos:
- Hiperuricemia: niveles de ácido úrico en la sangre más altos de lo normal. Puede ocurrir cuando el cuerpo produce demasiado ácido úrico o cuando los riñones no eliminan suficiente ácido úrico.
- Factores genéticos: las personas con antecedentes familiares de gota, y ciertos cambios genéticos, como en los genes ABCG2 y SLC2A9, tienen mayor riesgo de hiperuricemia.
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Algunos factores de riesgo de la gota no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Edad: La gota es más común en personas mayores. Con la edad, el riesgo de desarrollar gota aumenta.
- Sexo asignado al nacer: Los hombres tienen más probabilidad de desarrollar gota que las mujeres. Esto puede deberse a que el estrógeno, una hormona que está en niveles más altos en mujeres, ayuda a los riñones a eliminar el ácido úrico del cuerpo. Al bajar el ácido úrico, el estrógeno ofrece algo de protección contra la gota, sobre todo antes de la menopausia.
- Genética: Los antecedentes familiares influyen en la gota. Si una persona tiene un familiar cercano, como padre, madre o hermano, con gota, su riesgo de desarrollar la enfermedad es mayor.
- Raza u origen étnico: Ciertos grupos raciales y étnicos, como los pueblos indígenas y las personas negras, tienen un riesgo más alto de desarrollar gota que otros grupos.
- Algunas afecciones de salud: Las enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2, la enfermedad de los riñones, la presión arterial alta y el síndrome metabólico (un conjunto de problemas como cintura grande, azúcar alta en la sangre y presión arterial alta) se relacionan con un mayor riesgo de gota.
Es importante saber que tener estos factores de riesgo no modificables no significa que una persona vaya a desarrollar gota. Solo aumentan la probabilidad de que ocurra.
Factores de riesgo de gota que se pueden cambiar. Incluyen:
- Factores de alimentación: Consumir alimentos con muchas purinas (sustancias que el cuerpo convierte en ácido úrico), en especial carnes procesadas y mariscos, y jarabe de maíz de alta fructosa (un tipo de azúcar), puede aumentar el ácido úrico y empeorar los síntomas de la gota.
- Consumo de alcohol: Beber alcohol se asocia con un mayor riesgo de gota.
- Ciertos medicamentos: Algunos medicamentos, como diuréticos (medicinas que le hacen orinar más), aspirina en dosis baja, inmunosupresores (medicinas que bajan las defensas) y medicamentos de quimioterapia, pueden aumentar el ácido úrico.
- Índice de masa corporal (IMC): El IMC es una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso. Un IMC más alto se asocia con mayor riesgo de gota. En los hombres, tener un IMC de 23.0 a 24.9 (parte alta de lo normal), de 25.0 a 29.9 (sobrepeso) o de 30.0 o más (obesidad) aumenta el riesgo de desarrollar gota en comparación con quienes tienen un IMC menor de 23.0.
- Sobrepeso u obesidad: Tener sobrepeso u obesidad es un factor de riesgo importante para la gota. De hecho, aproximadamente 31 de cada 100 casos nuevos de gota se deben solo al sobrepeso o la obesidad.
Es importante saber que estos factores son modificables. Esto significa que usted puede tomar medidas para reducir su riesgo de tener gota con hábitos de vida saludables, como mantener un peso saludable y hacer actividad física con regularidad.
Al entender estos factores y actuar para atenderlos, usted puede bajar sus probabilidades de desarrollar gota y mejorar su salud y bienestar en general.
Para prevenir o reducir la posibilidad de tener gota, usted puede hacer lo siguiente:
- Mantenga un peso saludable: El exceso de peso (tener sobrepeso u obesidad) aumenta el riesgo de gota. Mantener un peso saludable ayuda a bajar ese riesgo.
- Siga una alimentación nutritiva: Comer una dieta equilibrada con muchas frutas, verduras y granos integrales ayuda a reducir el riesgo de gota. También es importante evitar o limitar alimentos con muchas purinas (sustancias naturales que pueden aumentar el ácido úrico), como vísceras, mariscos y ciertos tipos de carne.
- Manténgase bien hidratado: Beber suficiente agua durante el día ayuda a prevenir ataques de gota. La hidratación adecuada ayuda a eliminar el ácido úrico del cuerpo.
- Limite el consumo de alcohol: Beber alcohol, en especial cerveza y bebidas destiladas, puede aumentar el riesgo de gota. Es recomendable limitarlo o evitarlo para reducir el riesgo.
- Deje de fumar o evítelo: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de gota. Dejar de fumar o no empezar ayuda a bajar ese riesgo.
- Sea físicamente activo: Hacer ejercicio con regularidad es bueno para la salud y también ayuda a reducir el riesgo de gota. Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta pueden ayudar.
- Siga su plan de tratamiento y visite al médico con regularidad: Si ya le diagnosticaron gota o tiene mayor riesgo, siga el plan de tratamiento de su médico y acuda a consultas de control de forma regular. El médico puede darle consejos personalizados y vigilar la enfermedad.
Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir la posibilidad de tener gota, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según sus necesidades y su historia clínica.