Acerca de la bursitis del hombro
La bursitis del hombro es una inflamación frecuente que causa dolor en la articulación del hombro. Ocurre cuando las bursas (bolsas pequeñas llenas de líquido que amortiguan los tejidos alrededor de las articulaciones) se hinchan y se inflaman. Esto puede causar dolor de hombro, hinchazón, enrojecimiento y movimiento limitado.
La bursitis del hombro puede deberse a actividades repetitivas por encima de la cabeza, traumatismos leves como caídas, uso excesivo del hombro o enfermedades como la artritis reumatoide.
Descansar el hombro afectado y evitar actividades que le pongan presión ayuda a la recuperación. También se puede recomendar fisioterapia y medicamentos inyectables. Sin embargo, algunos ejercicios pueden empeorar la bursitis del hombro. Por eso, es importante que consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La bursitis del hombro se debe sobre todo a movimientos repetitivos o al uso excesivo de la articulación del hombro. Las lesiones físicas, como caídas o accidentes de tránsito, también pueden causar bursitis. Además, ciertos pasatiempos y trabajos que exigen esfuerzo repetido del hombro, como béisbol, tenis, tejer, entrenamiento con pesas, pintar y tocar instrumentos musicales, pueden aumentar el riesgo de desarrollar bursitis del hombro.
Factores de riesgo no modificables de la bursitis del hombro (factores que no se pueden controlar para reducir el riesgo) incluyen:
- Edad: Las personas mayores tienen más probabilidad de presentar bursitis del hombro por el desgaste de la articulación.
- Sexo: Algunos estudios sugieren que los hombres pueden tener un mayor riesgo de bursitis del hombro.
- Lesión previa: Una lesión previa en el hombro puede aumentar la probabilidad de presentar bursitis.
- Anatomía: Variaciones naturales en la estructura del hombro pueden hacer a algunas personas más propensas.
Factores de riesgo modificables de la bursitis del hombro (factores que sí se pueden controlar para reducir el riesgo) incluyen:
- Movimientos repetitivos por encima de la cabeza: Trabajos o deportes que implican levantar o mover los brazos sobre la cabeza con frecuencia pueden aumentar el riesgo.
- Mala postura: Encorvarse o colocar mal los hombros puede poner estrés extra en la articulación.
- Debilidad o desequilibrio muscular: Músculos del hombro débiles o desparejos pueden forzar el hombro y favorecer la bursitis.
- Calentamiento insuficiente: Saltarse un calentamiento adecuado antes de hacer ejercicio puede aumentar la posibilidad de irritación.
- Uso excesivo del hombro: Uso intenso o continuo del hombro sin suficiente descanso.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y consejos personalizados sobre sus factores de riesgo de desarrollar bursitis del hombro.
Los síntomas tempranos más comunes de la bursitis del hombro (inflamación de la bursa, una bolsa con líquido que protege la articulación) incluyen:
- Dolor alrededor de la parte externa o la punta del hombro
- Dolor al tocar el hombro
- Puede mover menos el hombro
- Hinchazón y enrojecimiento alrededor del hombro
- Dolor de hombro al levantar el brazo, como al alcanzar estantes o lavarse el cabello
A medida que la bursitis del hombro avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Dolor que empeora por la noche, sobre todo al acostarse sobre el hombro afectado
- Más dolor después de mantener el hombro quieto por un rato
- Molestia al acostarse sobre el hombro
- Rigidez (hombro tieso) en el hombro afectado
- Dolor que empeora al mover el hombro afectado
- Dolor al aplicar presión en la zona, como al acostarse
- Hinchazón y enrojecimiento
Es importante saber que, si presenta fiebre junto con estos síntomas, podría ser señal de una bursa infectada. En ese caso, se recomienda consultar con un médico para una evaluación y tratamiento.
Para diagnosticar la bursitis del hombro, el personal médico suele realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de salud revisa dónde está el dolor, la fuerza de los músculos y el rango de movimiento de la articulación del hombro.
- Radiografía (rayos X): Ayuda a descartar daño en los huesos o artritis como causas del dolor de hombro.
- Resonancia magnética (RM): Puede mostrar inflamación en la bursa (una bolsa con líquido que amortigua la articulación) o daño en el hueso y en los tejidos cercanos.
- Análisis de líquido (aspiración): Se extrae líquido de la bursa con una aguja para analizarlo y descartar infección.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad de la bursitis del hombro pueden incluir:
- Pruebas funcionales: Sirven para ver qué tan bien se mueve el hombro y cómo responde en ciertas posiciones. Incluyen:
- Prueba de Speed: Revisa si hay inestabilidad del tendón o inflamación del tendón (tendinitis) en el bíceps, un músculo en la parte superior del brazo.
- Prueba de lift-off (despegue): Evalúa si hay desgarro o daño del tendón (tendinopatía) en el subescapular, un músculo del hombro.
- Prueba de Jobe: Busca desgarro o tendinopatía en el supraespinoso, un músculo del hombro que ayuda a levantar el brazo.
- Prueba del brazo caído: Valora desgarro o tendinopatía en el infraespinoso, otro músculo del hombro importante para la rotación.
- Prueba de Neer: Determina si hay síndrome de pinzamiento subacromial, que ocurre cuando un tendón del hombro se roza o se pellizca debajo del omóplato.
- Ecografía musculoesquelética: Esta técnica de imagen muestra fotos detalladas de músculos y articulaciones. Busca señales de inflamación, desgarros parciales, daño o acumulación de líquido en la articulación del hombro y en el manguito rotador.
Recuerde: estos exámenes, pruebas y procedimientos deben realizarlos un profesional de la salud. Ayudan a diagnosticar y a determinar con precisión la gravedad de la bursitis del hombro.
Los objetivos del tratamiento de la bursitis del hombro (inflamación de la bursa, una bolsa con líquido que amortigua la articulación) son reducir el dolor, la inflamación y la hinchazón, y mejorar la función del hombro. Estos tratamientos pueden ayudar a lograrlo:
- Medicamentos:
- Antiinflamatorios: Los medicamentos de venta libre como ácido acetilsalicílico (aspirina) o ibuprofeno pueden reducir la hinchazón y las molestias en el hombro. Pregunte a su médico cuál es la dosis adecuada para usted.
- Inyecciones de corticosteroides: Si los síntomas continúan, un médico puede inyectar corticosteroides (medicinas que bajan la inflamación) en o alrededor de la bursa para reducir la hinchazón y el dolor. Este tratamiento se puede repetir varias veces.
- Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: En casos poco frecuentes, cuando otros tratamientos no son eficaces, se puede recomendar cirugía para reparar el daño y reducir la presión en la bursa. Por lo general, se considera después de 6 a 12 meses de tratamiento sin éxito.
- Cambios en sus hábitos de salud:
- Reposo: Dar a su hombro tiempo suficiente para descansar puede ayudar a reducir los síntomas. Evite actividades que los empeoren y considere usar un soporte para el hombro.
- Compresas de hielo: Aplicar compresas de hielo durante 15 a 20 minutos cada 4 a 6 horas en los primeros 5 días puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
- Calentar y estirar el hombro antes de hacer ejercicio o de usarlo de forma repetitiva puede ayudar a prevenir la bursitis.
- Fortalecer los músculos del hombro con ejercicios suaves puede mejorar la estabilidad del hombro.
- Mejorar la postura puede reducir la presión sobre la articulación y mantener activos los músculos del hombro.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizados.
El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y pueden variar según la persona, y pueden ocurrir efectos secundarios adicionales. Consulte a su proveedor de atención médica para recibir recomendaciones personalizadas y lea la información que viene con su medicamento. La cirugía solo debe considerarse si las opciones no quirúrgicas no han tenido éxito.