Acerca del síndrome de hipermovilidad articular
El síndrome de hipermovilidad articular es una afección médica. Se caracteriza por una flexibilidad de las articulaciones mayor de lo normal y por dolor.
Es un trastorno hereditario (se puede heredar) que afecta el tejido conectivo (el tejido que da soporte al cuerpo). Esto hace que las articulaciones sean más elásticas y menos estables.
Puede causar dolor crónico en todo el cuerpo y articulaciones flojas (laxitud). Esto puede afectar las actividades diarias.
A veces, la hipermovilidad por sí sola no causa síntomas. Pero cuando se combina con problemas de músculos y huesos o con señales en todo el cuerpo de trastornos del tejido conectivo, puede diagnosticarse como síndrome de Ehlers-Danlos hipermóvil (hEDS).
Contar con un diagnóstico correcto y un plan de cuidado es esencial para mejorar la calidad de vida de las personas con este síndrome.
El síndrome de hipermovilidad articular (SHA) es una afección en la que las articulaciones se mueven más de lo normal. La causa está relacionada con cambios hereditarios en proteínas que afectan la estabilidad de las articulaciones. Estos cambios afectan las cápsulas articulares (las cubiertas de las articulaciones), los ligamentos y los tendones (bandas que unen huesos y músculos). Esto provoca flojedad en el tejido conectivo (tejido de sostén), y permite que las articulaciones se estiren con más facilidad. Algunas personas tienen cambios genéticos en las fibras de colágeno, la proteína principal de los ligamentos y los tendones.
Factores de riesgo para el SHA:
- Antecedentes familiares: el SHA suele presentarse en varias personas de la misma familia. Tener familiares con esta afección aumenta la probabilidad de desarrollarla.
- Trastornos del tejido conectivo: tener un trastorno del tejido conectivo, como el síndrome de Ehlers-Danlos (SED), puede aumentar el riesgo de SHA.
Es importante saber que estos factores de riesgo aumentan la probabilidad, pero no garantizan que la persona tendrá SHA. Si sospecha que tiene SHA o le preocupa su hipermovilidad articular, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
El síndrome de hipermovilidad articular (SHA) significa que las articulaciones se mueven más de lo normal. Los síntomas del SHA pueden variar según la etapa, la evolución o la gravedad. Estos son los síntomas comunes:
Síntomas tempranos:
- Hipermovilidad articular: movilidad de la articulación más allá del rango típico.
- Rigidez articular: rigidez en las articulaciones afectadas, sobre todo después de actividad física o al final del día.
- Dolor articular: dolor leve a moderado en las articulaciones afectadas.
- Rigidez muscular: rigidez en los músculos alrededor de las articulaciones afectadas.
Síntomas en etapas tardías o con mayor gravedad:
- Dolor crónico: dolor en articulaciones y músculos que no se quita y puede ser generalizado.
- Inestabilidad articular: mayor riesgo de luxaciones o subluxaciones (desplazamientos parciales de la articulación).
- Problemas de equilibrio: dificultades con el equilibrio y la coordinación.
- Fatiga: sentirse cansado o agotado por el dolor y las molestias continuas.
- Problemas de la piel: se le hacen moretones con facilidad o la piel es frágil.
No todas las personas con SHA presentan todos estos síntomas, y la gravedad varía de una persona a otra. Si usted cree que tiene SHA o presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado.
Para diagnosticar el síndrome de hipermovilidad articular (SHA), los proveedores de atención médica suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: Su proveedor le preguntará sobre sus síntomas, sus antecedentes médicos y sus antecedentes familiares para reunir información importante.
- Examen físico: El proveedor revisará si sus articulaciones tienen hipermovilidad y buscará señales de dolor o hinchazón.
- Análisis de sangre: Se pueden pedir para descartar otras afecciones que causen síntomas parecidos.
- Estudios de imagen: Pueden incluir radiografías; tomografía computarizada (TC); resonancia magnética (RM); mielograma (radiografía con tinte del canal espinal); gammagrafía ósea; o ultrasonido (ecografía). Estos estudios ayudan a ver si hay daño en las articulaciones y qué tan extenso es.
- Punción articular (artrocentesis): Este procedimiento consiste en inyectar medicamento dentro de la articulación afectada para aliviar el dolor y reducir la inflamación. Si el dolor mejora después de la inyección, sugiere que la articulación es la fuente del problema.
Según los hallazgos iniciales o factores individuales, podrían realizarse otros exámenes, pruebas o procedimientos. Recuerde: esta es información general y cada caso puede variar. Es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos y orientación personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar y evaluar el SHA.
Los objetivos del tratamiento del síndrome de hipermovilidad articular (SHA) son aliviar los síntomas, controlar el dolor y fortalecer las articulaciones afectadas. A continuación, vea opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
Tipos de medicamentos:
- Analgésicos con receta o de venta libre: Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar el dolor articular asociado con el SHA. Actúan al disminuir la inflamación y bloquear las señales de dolor. Sin embargo, es importante consultar con su médico antes de empezar cualquier medicamento.
Terapias:
- Fisioterapia: Incluye ejercicios y técnicas para fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones, mejorar la estabilidad y aumentar la función articular. La fisioterapia ayuda a reducir el dolor, aumentar la estabilidad y mejorar la movilidad en general.
- Unidades TENS: La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) aplica corrientes eléctricas de baja intensidad en la zona afectada. Esto puede aliviar el dolor al interferir con las señales de dolor.
Cuidados personales y cambios en sus hábitos de salud:
- Terapia de calor: Aplicar calor en las articulaciones afectadas puede relajar los músculos, reducir la rigidez y aliviar el dolor.
- Técnicas para manejar el estrés: Manejar el estrés con ejercicios de relajación o atención plena puede reducir la tensión muscular y el dolor asociados con el SHA.
- Dispositivos de apoyo y ayuda: El uso de férulas o soportes puede brindar apoyo extra a las articulaciones hipermóviles y reducir el riesgo de lesiones.
- Ejercicios de fortalecimiento: Hacer ejercicios regulares para fortalecer ayuda a proteger los huesos, mejorar la fuerza muscular y estabilizar las articulaciones.
- Suplementos: Puede recomendarse tomar vitamina D y calcio para prevenir la osteoporosis, una afección que puede ser más común en personas con SHA.
Es importante saber que el tratamiento del SHA se enfoca en controlar los síntomas, no en curar la afección de base. Consultar con un profesional de la salud es esencial para crear un plan de tratamiento individual. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.