Información sobre la bursitis de la cadera
La bursitis de cadera, también llamada bursitis trocantérica, es la inflamación o hinchazón de las bolsas llenas de líquido que están en la parte externa de la cadera. Estas bolsas, llamadas bursas (bolsas sinoviales), actúan como cojines para reducir la fricción entre los huesos, los tendones, los ligamentos y los músculos cerca de la articulación de la cadera.
La bursitis de cadera puede ocurrir por varias causas: una lesión aguda, uso excesivo, piernas de diferente longitud, enfermedad de la columna, cirugía previa, artritis reumatoide o depósitos de calcio. El síntoma más común es el dolor. Al principio es agudo e intenso en la punta de la cadera y luego se extiende a un área más grande. Las actividades que implican mover la cadera pueden empeorar el dolor.
El diagnóstico suele hacerse con un examen físico y estudios de imagen, como radiografías y resonancia magnética (RM).
Las opciones de tratamiento incluyen cambiar actividades, descansar de los deportes y el ejercicio, fisioterapia, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para disminuir el dolor y la inflamación, e inyecciones de corticoides (medicinas antiinflamatorias) con un anestésico local para aliviar los síntomas.
Las causas de la bursitis de cadera (inflamación de la bursa, un pequeño saco con líquido que amortigua la articulación) incluyen:
- Lesiones por caídas o golpes fuertes en el hueso de la cadera
- Uso excesivo por actividades repetitivas como correr, subir escaleras o estar de pie por mucho tiempo
- Cirugía de cadera o prótesis de cadera (implantes)
- Tendones desgarrados (rotos)
- Problemas de la columna, como escoliosis (curvatura anormal de la columna)
- Artritis, incluida la artritis reumatoide y la gota (depósitos de ácido úrico en las articulaciones)
- Enfermedad de la tiroides (glándula del cuello)
- Espolones óseos en la cadera o el fémur (crecimientos de hueso)
- Diferencia en la longitud de las piernas (una pierna más corta o más larga)
Factores de riesgo que no se pueden modificar para la bursitis de cadera (cosas que no se pueden controlar o cambiar):
- Envejecer (más común en personas de mediana edad o mayores)
- Ser mujer (las mujeres tienen más probabilidad que los hombres)
Factores de riesgo que sí se pueden modificar para la bursitis de cadera (cosas que se pueden controlar o cambiar):
- Correr en exceso, subir muchas escaleras o estar de pie por largos periodos
- Infección (bursitis por infección)
- Afecciones de salud como la gota, la artritis reumatoide y la esclerodermia (endurecimiento de la piel y tejidos)
Recuerde: es importante consultar con su profesional de salud para recibir un diagnóstico correcto y consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la bursitis de cadera (inflamación de la bolsa con líquido que protege la cadera) incluyen:
- Dolor fuerte y punzante en un punto de la parte externa de la cadera
- Dolor que se extiende por una zona más amplia de la cadera
- El dolor empeora con actividades que requieren mover la cadera
- Dolor al presionar la parte externa de la cadera o al acostarse de ese lado
A medida que la bursitis de cadera avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Dolor que corre hacia abajo por el muslo
- Hinchazón en la pierna afectada
- Dolor que se convierte en una molestia continua
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas tendrán todos. Si sospecha que tiene bursitis de cadera o presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la bursitis de cadera, los médicos suelen hacer lo siguiente:
- Revisión de su historia clínica: el médico le preguntará sobre sus síntomas y desde cuándo siente molestias.
- Exploración física: el médico le examinará la cadera y buscará zonas sensibles cerca de la bursa (la bolsa con líquido que amortigua la articulación).
- Pruebas de imagen: ayudan a descartar otros problemas y a confirmar el diagnóstico. Las más comunes son radiografías, resonancia magnética (RM), ecografía de cadera y gammagrafía ósea.
Para determinar la etapa o la gravedad de la bursitis de cadera, pueden recomendarse pruebas adicionales:
- Radiografía: puede mostrar cambios en la densidad del hueso o daño del cartílago de la articulación relacionados con la bursitis de cadera.
- Resonancia magnética (RM): ofrece imágenes detalladas del interior del cuerpo para evaluar la inflamación y el daño de los tejidos.
- Análisis de sangre: pueden medir ciertas proteínas relacionadas con la bursitis de cadera u otras afecciones inflamatorias.
Recuerde: solo un profesional de la salud puede diagnosticar con precisión y determinar la etapa o la gravedad de la bursitis de cadera, y descartar otros factores y afecciones que podrían causar dolor de cadera.
Los objetivos del tratamiento de la bursitis de cadera son reducir el dolor y mejorar la función. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograrlo:
Medicamentos:
- Antiinflamatorios: Pueden reducir la inflamación y aliviar el dolor. Pregunte a su médico por opciones de venta libre, como ibuprofeno o naproxeno.
- Inyecciones de corticoesteroides: Estas inyecciones pueden reducir el dolor y la inflamación en la zona de la cadera.
Terapias:
- Ejercicios de fisioterapia: Pueden mejorar la movilidad y fortalecer los músculos alrededor de la cadera, lo que reduce el dolor y mejora la función.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: En casos raros en los que otros tratamientos no funcionan, se puede recomendar una cirugía para quitar la bolsa inflamada.
Cambios en los hábitos de salud:
- Bajar de peso: Si tiene sobrepeso, bajar de peso puede disminuir la carga sobre las caderas y reducir el dolor por bursitis de cadera.
Otros tratamientos:
- Manejo en casa: Modificar las actividades que empeoran los síntomas, usar ayudas para caminar como un bastón o muletas para reducir la carga sobre la cadera, y aplicar compresas de calor o de frío pueden brindar alivio.
Recuerde consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más detalles sobre los efectos secundarios.