Acerca del genu valgo (rodillas en X)

Descripción general

El genu valgo, también llamado “rodillas en X”, es cuando las rodillas se tocan pero los tobillos no. Es una mala alineación de las rodillas que hace que se metan hacia adentro y deja un espacio visible entre los tobillos.

El genu valgo se ve con más frecuencia en niños pequeños, por lo general entre los 3 y 6 años. En la mayoría de los casos, se corrige solo a medida que el niño crece, casi siempre antes de los 7 años. Sin embargo, a veces sigue en la adolescencia o aparece más tarde en la vida por causas como una lesión, una infección, falta de vitamina D, obesidad o artritis.

No siempre es posible prevenir el genu valgo. Si hace falta, hay tratamientos para aliviar los síntomas. Pueden incluir fisioterapia, ejercicio, dispositivos de apoyo (órtesis) o, en raras ocasiones, cirugía.

Causas y factores de riesgo

El genu valgo (rodillas en X) suele ser una variación benigna (no hace daño) del crecimiento infantil, que ocurre por casualidad. También puede deberse a una lesión o infección en la rodilla o en el hueso de la pierna, a una deformidad por raquitismo (una enfermedad por falta de vitamina D y calcio), a otras enfermedades de los huesos, a la obesidad (que pone presión extra en las rodillas) o a artritis en las articulaciones de la rodilla.

Factores de riesgo no modificables (que una persona no puede cambiar ni controlar) del genu valgo:

  • Factores genéticos: el genu valgo parece presentarse en familias, lo que sugiere una predisposición genética.
  • Trastornos de los huesos que afectan el metabolismo y trastornos genéticos, que también pueden contribuir a su desarrollo.
  • Lesiones como fracturas.
  • Tumores en el hueso de la pierna.

Factores de riesgo modificables (que una persona sí puede cambiar o controlar) del genu valgo:

  • Obesidad: estar en sobrepeso puede hacer que el genu valgo sea más grave, según estudios.
  • Falta de vitamina D y calcio: una falta grave de estos nutrientes puede aumentar la probabilidad de desarrollar genu valgo.
Síntomas

Síntomas de genu valgo (rodillas en X):

  • Las rodillas se tocan o están muy juntas, mientras los tobillos no.
  • Se ve separación entre los tobillos cuando las rodillas están juntas.
  • Caminar con cojera.

Síntomas menos frecuentes del genu valgo:

  • Rigidez en las articulaciones.
  • Dolor de rodilla.
  • Dolor en caderas, tobillos o pies por tensión en ligamentos y músculos.
  • Problemas de equilibrio al caminar.

Es importante saber que, en la mayoría de los niños pequeños, el genu valgo no causa dolor y se corrige solo para los 7 años. Sin embargo, en casos poco frecuentes, puede continuar en la adolescencia o aparecer más tarde en la vida.

Diagnóstico

Para diagnosticar el genu valgo (rodillas que se meten hacia adentro), su proveedor de atención médica puede hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica: Reunirá información sobre diagnósticos previos, enfermedades, lesiones o antecedentes familiares que puedan contribuir al genu valgo.
  • Examen físico: Revisará con detalle las rodillas y las piernas para evaluar la alineación y el movimiento. También puede observar cómo el niño o la niña camina y corre.
  • Análisis de laboratorio: Pueden recomendarse pruebas, como un análisis de sangre, para buscar causas como falta de vitamina D o problemas con el calcio.
  • Estudios de imagen: Las radiografías (rayos X) o la resonancia magnética (RM) ofrecen imágenes detalladas de las rodillas y ayudan a ver qué tan grave es el genu valgo.

Se pueden hacer más exámenes, pruebas o procedimientos si una rodilla se mete más que la otra, si el niño o la niña tiene dolor o debilidad, o si le cuesta correr. El pediatra puede recomendar que lo vea un especialista en huesos (médico ortopédico).

Los exámenes, pruebas y procedimientos pueden variar según cada persona. Es importante que dé seguimiento con su proveedor de atención médica si, después del examen inicial, algún síntoma empeora o cambia.

Opciones de tratamiento

La mayoría de los casos de genu valgo (rodillas en X) en niños pequeños no requieren tratamiento y se corrigen solos a medida que el niño crece, por lo general alrededor de los 7 años.

Se puede recomendar tratamiento si el genu valgo se debe a una enfermedad de base, si no se corrige para los 10 años, o si hay dolor o dificultad para caminar o correr.

  • Si el raquitismo (falta de vitamina D) causa el genu valgo, pueden recomendarse suplementos de vitamina D y calcio para normalizar los niveles en el cuerpo.
  • Ejercicio: Hacer ejercicio con regularidad puede fortalecer los músculos de las piernas y mejorar la alineación. Su médico o fisioterapeuta puede evaluar su forma de caminar y recomendar ejercicios para trabajar los músculos de las piernas, las caderas y los muslos. Los ejercicios de fortalecimiento, como las elevaciones de piernas, pueden ser útiles. Los estiramientos también pueden ayudar a aliviar los síntomas.
  • Cirugía: La cirugía suele reservarse para casos graves de genu valgo que no responden a otros tratamientos. Procedimientos como la cirugía de crecimiento guiado o una osteotomía (corte del hueso para volver a alinearlo) pueden ayudar a realinear los huesos de la rodilla.

Es importante consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o rutina de ejercicio. Puede darle consejos personalizados según su condición y sus necesidades. La dosis y los efectos secundarios de los medicamentos pueden verse afectados por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud la dosis adecuada para su situación y lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.