Acerca del quiste ganglionar

Descripción general

Un quiste ganglionar es un bulto redondo u ovalado que se forma justo debajo de la piel, cerca de una articulación o un tendón. Contiene líquido sinovial, un líquido espeso, parecido a gelatina, que ayuda a lubricar y amortiguar las articulaciones y los tendones durante el movimiento.

Los quistes ganglionares pueden aparecer en cualquier articulación, pero son más comunes en las muñecas y las manos. Pueden medir desde una bolita muy pequeña hasta una pelota de golf. Por lo general, no son peligrosos. Sin embargo, pueden causar dolor, hormigueo, adormecimiento o debilidad muscular si presionan un nervio.

El tratamiento suele recomendarse solo si causan dolor o si limitan el movimiento de la articulación. Este tratamiento puede incluir drenar el líquido del quiste con una aguja (aspiración) o quitarlo con cirugía.

Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y para conocer las opciones de tratamiento.

Causas y factores de riesgo

Los quistes ganglionares (quistes sinoviales) se forman cuando el líquido sinovial (el líquido que lubrica las articulaciones) se filtra y se acumula en una articulación o alrededor de los tendones por una lesión, un traumatismo o uso excesivo.

Factores de riesgo no modificables (factores que una persona no puede cambiar ni controlar) de los quistes ganglionares:

  • Edad: Son más comunes en personas de 20 a 50 años.
  • Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de desarrollar quistes ganglionares que los hombres.

Factores de riesgo modificables (factores que una persona puede cambiar o controlar) de los quistes ganglionares:

  • Actividades repetitivas de la muñeca o los dedos: Las personas que esfuerzan repetidamente sus muñecas o dedos, como quienes practican gimnasia, pueden tener un riesgo más alto.
  • Lesión en una articulación o en un tendón: Los quistes ganglionares pueden ser el resultado de pequeñas lesiones repetidas en los tendones.
  • Inflamación en una articulación o en un tendón: La inflamación de larga duración, como la artritis, en el área afectada puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar quistes ganglionares, no garantizan que ocurran. Si tiene inquietudes sobre los quistes ganglionares o sobre cualquier síntoma que está presentando, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Síntomas

El síntoma temprano más común de un quiste ganglionar (quiste sinovial; un bulto lleno de líquido que sale cerca de una articulación o un tendón) es un bulto visible en la muñeca, la mano, el tobillo o el pie. Sin embargo, es posible tener un quiste ganglionar y no darse cuenta.

Si el quiste avanza o empeora, pueden presentarse estos síntomas:

  • Molestia o dolor: si el quiste está en el pie o el tobillo, puede sentir molestia o dolor, sobre todo al caminar o al usar zapatos.
  • Menos movimiento: si el quiste está cerca de un nervio, a veces puede dificultar el movimiento en la zona afectada.
  • Adormecimiento: algunos quistes ganglionares pueden presionar nervios cercanos y causar adormecimiento en la zona cercana.
  • Hormigueo: la presión del quiste sobre los nervios también puede causar una sensación de hormigueo en la zona afectada.
  • Hacerse más grande o más pequeño: los quistes ganglionares pueden cambiar de tamaño con el tiempo.

Es importante saber que estos quistes suelen ser inofensivos y a veces desaparecen solos, sin tratamiento. Sin embargo, si tiene molestia o dolor, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y para hablar sobre opciones para tratarlo.

Diagnóstico

Para diagnosticar un quiste ganglión, los médicos pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico examina el bulto y le pregunta sobre su salud y sus síntomas.
  • Transiluminación: Consiste en pasar una luz a través del quiste para ver si hay algo anormal. Los quistes ganglión suelen verse como bultos claros llenos de líquido.
  • Pruebas de imagen: El médico puede pedir radiografía, ecografía (ultrasonido) o resonancia magnética. Estas pruebas ayudan a ver el quiste y a descartar otros problemas.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Aspiración con aguja fina (AAF): En algunos casos, el médico usa una aguja delgada para sacar líquido del quiste y analizarlo. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a descartar otros problemas.
  • Biopsia: En casos raros, si el diagnóstico no es claro o hay preocupación por otros problemas, se puede hacer una biopsia. En este procedimiento, se toma una pequeña muestra de tejido del quiste para estudiarla.

Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos específicos para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de un quiste ganglionar (quiste sinovial) son calmar el dolor, reducir las molestias y mejorar cómo funciona la articulación. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Medicamentos: Los analgésicos de venta libre, como acetaminofén, naproxeno o ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor asociado con un quiste ganglionar. Estos medicamentos disminuyen la inflamación y bloquean las señales de dolor. Sin embargo, es importante consultar con su médico antes de tomar cualquier medicamento.
  • Terapias:
  • Las compresas tibias sobre el quiste pueden aumentar la circulación y ayudar a drenar el líquido. Esto puede disminuir las molestias.
  • Usar una férula puede inmovilizar la articulación por un tiempo y ayudar a reducir el dolor.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • La aspiración es un procedimiento en el que un médico extrae el líquido del quiste con una aguja. Esto puede dar alivio temporal y reducir el tamaño del quiste. Sin embargo, existe riesgo de recurrencia (que el quiste vuelva a aparecer).
  • Se puede considerar cirugía para quitar el quiste si otros métodos no funcionan o si el quiste afecta mucho la función de la articulación.
  • Cambios en sus hábitos:
  • Evitar movimientos repetitivos de la muñeca o la mano que empeoren el dolor y las molestias puede ayudar a aliviar los síntomas.
  • Si el quiste está en el pie o el tobillo, use zapatos holgados o ajuste la forma de amarrar los cordones para reducir la presión sobre el quiste.

Es importante saber que no todos los quistes ganglionares necesitan tratamiento, sobre todo si no duelen. Por lo general, se recomienda tratar los quistes que causan dolor o limitan el movimiento. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. La dosis y los posibles efectos secundarios de los medicamentos pueden verse afectados por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted y lea la información que viene con su medicamento.