Acerca del hombro congelado

Descripción general
El hombro congelado, también llamado capsulitis adhesiva (la cápsula que rodea la articulación del hombro se pone rígida y limita el movimiento), es un problema frecuente en el que el hombro se vuelve rígido y se mueve menos. No es lo mismo que la artritis, que puede afectar varias articulaciones. El hombro congelado se refiere solo a la rigidez de la articulación del hombro. Suele afectar a personas de 40 a 60 años y es más común en mujeres que en hombres. Aproximadamente 3 de cada 100 personas lo presentan, y puede ocurrir en uno o en ambos hombros.
Causas y factores de riesgo

La causa exacta del hombro congelado no se entiende por completo, pero hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de tener esta afección.

Causas del hombro congelado:

  • Formación de tejido cicatricial: Se cree que aparece cuando se forma tejido cicatricial en la articulación del hombro. Esto hace que la cápsula del hombro se engrose y se apriete. Así se limita el movimiento y duele.
  • Inmovilidad: La mayoría de las personas con hombro congelado han tenido inmovilidad por una lesión o fractura reciente. Mantener el hombro quieto con una férula o soporte para ayudar a que sane la lesión puede favorecer la formación de tejido cicatricial y la rigidez.
  • Diabetes: Las personas con diabetes tienen más riesgo de desarrollar hombro congelado. Alrededor de 10 a 20 de cada 100 personas con diabetes pueden presentar esta afección, y los síntomas pueden ser más intensos.
  • Otras afecciones médicas: Algunas afecciones como accidente cerebrovascular, trastornos de la tiroides (hipertiroidismo o hipotiroidismo), enfermedad cardiovascular y enfermedad de Parkinson pueden aumentar el riesgo.

Factores de riesgo no modificables del hombro congelado (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: Es más común en personas mayores de 40 años.
  • Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de desarrollarlo.
  • Traumatismo reciente: Una cirugía o una fractura del brazo que obligue a mantener el hombro inmóvil durante la recuperación puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo modificables del hombro congelado (sí se pueden influir o cambiar):

  • Inmovilidad: Mantener el hombro inmóvil por mucho tiempo debido a una lesión o cirugía puede aumentar el riesgo de desarrollarlo.
  • Control de la diabetes: La diabetes mal controlada puede aumentar el riesgo y la intensidad de los síntomas del hombro congelado en las personas con diabetes.
Síntomas

Los síntomas del hombro congelado pueden variar según qué tan avanzada y grave sea la afección.

Síntomas tempranos del hombro congelado:

  • Aumento gradual del dolor: puede sentir un dolor que aumenta poco a poco en la parte frontal del hombro. Este dolor puede ser intenso y empeorar con el tiempo.
  • Menor capacidad de movimiento: también puede disminuir la capacidad para mover la articulación del hombro. Esta limitación puede dificultar las actividades diarias que usan el hombro.

Síntomas en etapas posteriores o cuando es más grave:

  • Rigidez persistente: el hombro puede ponerse cada vez más rígido, lo que dificulta mover la articulación. Esta rigidez puede afectar mucho las actividades diarias, y el dolor puede ser de leve a intenso.
  • Dolor continuo: la intensidad del dolor puede variar, pero puede durar durante todo el curso del hombro congelado. El dolor puede sentirse más al mover el hombro o incluso en reposo.
  • Pérdida de fuerza muscular: con periodos largos de poca movilidad, los músculos del hombro pueden perder fuerza. Esto puede limitar aún más la capacidad para algunas tareas.
  • Dificultad para rotar y mover el hombro: a medida que avanza el hombro congelado, cada vez cuesta más rotar o mover la articulación. Esta limitación afecta varios movimientos y actividades del brazo.
  • Dolor de cuello: algunas personas también pueden sentir dolor de cuello. Esto puede suceder porque el cuerpo compensa la falta de movimiento del hombro, lo que causa tensión o rigidez muscular en el cuello.
Diagnóstico

Para diagnosticar el hombro congelado, los médicos suelen basarse en los signos, los síntomas y un examen físico. Durante el examen, ponen mucha atención en los brazos y los hombros. También hay exámenes, pruebas y procedimientos adicionales que pueden ayudar a saber qué tan grave es o cómo va evolucionando el hombro congelado. Estos incluyen:

  • Pruebas de imagen: una radiografía o una resonancia magnética (RM) pueden ayudar a identificar problemas en la estructura de la articulación del hombro. Estas pruebas ayudan a descartar otros problemas de las articulaciones o de los tejidos blandos, como la artritis o la tendinitis.
  • Criterios diagnósticos: los médicos siguen pautas específicas para diagnosticar el hombro congelado. Esto incluye verificar si el movimiento del hombro está limitado tanto cuando usted lo mueve como cuando otra persona lo mueve, confirmar que la radiografía sea normal y asegurarse de que no haya otras afecciones del hombro.
  • Examen físico de otras áreas: en algunos casos, los médicos también pueden examinar otras áreas, como el cuello y el codo, para encontrar otras posibles fuentes de dolor o dolor que viene de esas zonas, lo cual podría estar contribuyendo a los síntomas del hombro.

Recuerde: un profesional de la salud es quien mejor puede determinar qué exámenes, pruebas y procedimientos corresponden a su situación específica.

Opciones de tratamiento

Los objetivos principales del tratamiento del hombro congelado (capsulitis adhesiva) son mejorar la amplitud de movimiento y aliviar el dolor y la molestia en la articulación del hombro. Para lograrlos, hay varias opciones de tratamiento:

  • Medicamentos:
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Ayudan a reducir la inflamación y a aliviar el dolor en la articulación del hombro.
  • Inyecciones de esteroides: Las inyecciones de corticosteroides directamente en la articulación del hombro pueden dar alivio temporal al bajar la inflamación y el dolor.
  • Bloqueos nerviosos: Este procedimiento consiste en inyectar un anestésico (medicina que adormece) o un antiinflamatorio cerca de un nervio o de un grupo de terminaciones nerviosas para interrumpir las señales de dolor hacia el cerebro.
  • Terapias:
  • Fisioterapia: La fisioterapia busca restaurar, mantener y promover la función física. Es clave para mejorar la movilidad del hombro y aliviar el dolor. El fisioterapeuta puede indicarle ejercicios de estiramiento, ejercicios de fuerza, consejos sobre postura y formas de aliviar el dolor.
  • Masaje: Los masajes pueden aumentar la amplitud de movimiento y aliviar el dolor al reducir la tensión muscular y mejorar el flujo de sangre en la zona afectada.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • Liberación artroscópica: Es una cirugía que se considera el tratamiento de elección para el hombro congelado cuando no funcionan los métodos conservadores. Usa técnicas de artroscopia para soltar la cápsula tensa alrededor de la articulación del hombro y así aumentar la amplitud de movimiento.
  • Manipulación bajo anestesia: Este procedimiento mueve la articulación del hombro por toda su amplitud de movimiento mientras usted está bajo anestesia. Ayuda a romper adherencias y tejido cicatricial que limitan la movilidad.
  • Cuidados personales y cambios de hábitos:
  • Ejercicio: Hacer ejercicio en forma regular puede mejorar la amplitud de movimiento del hombro y prevenir más rigidez. Los estiramientos ayudan especialmente durante la fase de congelamiento. En las fases congelada y de descongelamiento, los ejercicios más intensos se enfocan en recuperar la movilidad de la articulación.
  • Corrección de la postura: Mantener una buena postura puede aliviar el dolor de hombro y evitar más tensión en la articulación.
  • Técnicas para manejar el dolor: Aplicar compresas de calor o de frío en la zona afectada, practicar técnicas de relajación y usar analgésicos de venta libre según las indicaciones puede ayudar a controlar el dolor del hombro congelado.

Es importante saber que las opciones de tratamiento pueden variar según su situación, como la fase del hombro congelado y su respuesta a tratamientos previos. Consulte a un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para sus necesidades.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregúntele a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.