Acerca del esguince crónico de tobillo
El esguince de tobillo crónico es cuando la persona tiene esguinces repetidos y los síntomas siguen: inestabilidad (sensación de que el tobillo se dobla o falla), dolor y limitaciones. Estos problemas continúan más allá del esguince inicial y no mejoran durante el primer año después de la lesión.
Puede afectar mucho las actividades diarias, la función física y la calidad de vida. La inestabilidad crónica del tobillo también puede aumentar el riesgo de desarrollar artrosis (desgaste de la articulación) después de una lesión.
Un diagnóstico y un tratamiento adecuados son importantes en el esguince de tobillo crónico para aliviar los síntomas y prevenir más complicaciones.
Las causas del esguince de tobillo crónico se relacionan con una mala cicatrización de los ligamentos (bandas que unen los huesos) después de un esguince reciente, el desgaste de los ligamentos por esguinces repetidos o articulaciones laxas (más flojas de lo normal). La debilidad muscular y los problemas de equilibrio o de conciencia del cuerpo (propiocepción) también pueden contribuir.
Los factores de riesgo no modificables (que no se pueden controlar) para el esguince de tobillo crónico incluyen:
- Edad
- Sexo asignado al nacer
- Forma y estructura del pie y el tobillo
- Problemas de las articulaciones que ya existen
Estos factores por lo general ya están presentes en el primer esguince y no se pueden cambiar con programas de rehabilitación.
Por otro lado, los factores de riesgo modificables (que sí se pueden controlar) para el esguince de tobillo crónico incluyen la fuerza muscular y la conciencia del cuerpo (propiocepción).
Es importante saber que algunos factores se pueden mejorar con rehabilitación, pero otros son propios de cada persona y no se pueden cambiar. Es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar el esguince de tobillo crónico.
Los síntomas iniciales más comunes del esguince crónico de tobillo (lesión de los ligamentos del tobillo que dura mucho tiempo) incluyen:
- Dolor persistente en el tobillo
- Hinchazón y dolor al tocar el tobillo
- Sensación de inestabilidad o de que el tobillo se dobla o falla
A medida que el esguince crónico de tobillo avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Esguinces de tobillo repetidos
- Movilidad limitada en la articulación del tobillo
- Debilidad muscular en el tobillo
- Dificultad para caminar o para apoyar peso en el tobillo afectado
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y dependen de la gravedad y la evolución del problema. Si usted presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar un esguince de tobillo crónico, se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico revisa cuánto puede mover su tobillo y si los ligamentos están rotos.
- Pruebas de imagen: Se puede hacer una resonancia magnética (RM) si se sospecha una fractura, una lesión grave de ligamentos o daño en la superficie de la articulación del tobillo.
Para determinar la gravedad del esguince de tobillo crónico, pueden hacerse pruebas adicionales:
- Ecografía: Observa distintas partes del tobillo, como la articulación del medio del pie (articulación mediotarsiana), el ligamento entre la tibia y el peroné (ligamento sindesmal), el ligamento talofibular anterior (LTFA) y el ligamento calcaneofibular (LCF), para ayudar a un diagnóstico preciso. Una ecografía con estrés aplica fuerza al tobillo durante la ecografía para revisar si hay inestabilidad. La relación del LTFA en esta prueba puede aportar información útil para diagnosticar el esguince de tobillo crónico.
- Radiografía con estrés: Mide el nivel de inestabilidad del tobillo, pero se hace con menos frecuencia por la incomodidad y la exposición a radiación.
- Prueba manual del cajón anterior (ADT, por sus siglas en inglés): Es una prueba manual que se usa con frecuencia en la práctica clínica para evaluar la inestabilidad del tobillo.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de salud para un diagnóstico correcto y un manejo adecuado.
Los objetivos del tratamiento para el esguince de tobillo crónico incluyen:
- Controlar la inflamación y aliviar el dolor
- Recuperar todo el movimiento
- Mejorar la fuerza y la potencia muscular
- Mejorar la propiocepción (conciencia del cuerpo) y el equilibrio
- Favorecer las actividades que necesita para su vida diaria
- Prevenir que la lesión se repita
Tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Medicamentos:
- Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor del esguince de tobillo crónico. Actúan al bloquear la producción de ciertas sustancias químicas del cuerpo que causan inflamación y dolor.
- Terapias:
- Fisioterapia (terapia física): Los ejercicios y estiramientos ayudan a recuperar el movimiento normal del tobillo. Se enfocan en mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos alrededor del tobillo para darle más estabilidad y prevenir nuevas lesiones.
- Ejercicios de fortalecimiento: Trabajan los músculos alrededor del tobillo para mejorar su fuerza y potencia. Así brindan mejor soporte a la articulación y bajan el riesgo de que el esguince se repita.
- Ejercicios de equilibrio: Pararse en un solo pie o usar tablas de equilibrio puede mejorar la conciencia del cuerpo y la estabilidad del tobillo.
- Programas de rehabilitación: Buscan devolver la función y el desempeño en las actividades diarias, el deporte o el trabajo. Pueden incluir ejercicios que imitan movimientos de la vida real para ayudarle a recuperar la confianza al usar su tobillo sin miedo a una nueva lesión.
- Autocuidado y cambios de hábitos saludables:
- Use calzado adecuado
- Aprenda técnicas de uso de tobillera (soporte) o de vendaje con cinta
- Modifique sus actividades para prevenir futuros esguinces de tobillo
- Procedimientos:
- Cirugía: Suele considerarse cuando ya se probaron todas las opciones no quirúrgicas. La cirugía se enfoca en reparar o reconstruir los ligamentos dañados en la parte externa del tobillo, para devolver la estabilidad y la función, preservando el movimiento y evitando complicaciones quirúrgicas. El procedimiento más común para la inestabilidad del tobillo es la reconstrucción de los ligamentos laterales del tobillo y la reparación artroscópica (con cámara y pequeñas incisiones).
El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y varían según la persona. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su proveedor de atención médica para recibir indicaciones personalizadas y lea la información que viene con su medicamento.