Entender la densidad ósea
La densidad ósea es la fuerza y la cantidad de minerales que hay en una parte de sus huesos. Es importante medirla porque, si está baja, aumenta el riesgo de osteoporosis. La osteoporosis es una afección en la que los huesos se vuelven débiles y frágiles y se rompen con más facilidad. Ocurre cuando el cuerpo destruye más hueso del que forma. Esto baja la densidad ósea y sube el riesgo de fracturas. Las fracturas por osteoporosis suelen ocurrir en la cadera, la columna y la muñeca.
Por lo general, la densidad ósea se mide con una prueba llamada densitometría ósea, también conocida como absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA). Durante esta prueba, usted se acuesta en una camilla mientras una máquina escanea partes específicas, como la cadera, la columna o el antebrazo. La máquina usa una dosis baja de rayos X para medir el calcio y otros minerales en sus huesos. Luego, los resultados se comparan con los de un adulto joven y sano del mismo sexo para determinar su puntaje T.
El puntaje T se usa para diagnosticar la osteoporosis. Indica cuánto difiere su densidad ósea de la de un adulto joven sano.
- Un puntaje T de -1 o más alto se considera normal.
- Un puntaje T entre -1 y -2.5 indica masa ósea baja (osteopenia).
- Un puntaje T de -2.5 o menor indica posible osteoporosis.
Es importante saber que se recomienda medir la densidad ósea en mujeres de 65 años o más, y también en mujeres menores de 65 que ya pasaron la menopausia y tienen otros factores de riesgo de osteoporosis. Los hombres también pueden tener osteoporosis, en especial después de los 65 años. Si le preocupa la fuerza de sus huesos o tiene factores de riesgo, hable con su médico o con su profesional de la salud para saber si debe hacerse una prueba de densidad ósea.