Diagnóstico de la osteoporosis
Descripción general
La osteoporosis es una enfermedad que afecta todo el esqueleto. Produce menos masa ósea y cambios en la estructura de los huesos. Para diagnosticarla, los médicos usan varias evaluaciones y pruebas. Estas incluyen:
- Antecedentes médicos: El médico revisa su historia de salud para ver si hay factores de riesgo de osteoporosis. Pregunta sobre antecedentes familiares, fracturas previas, hábitos de alimentación, estilo de vida, medicamentos que afectan el metabolismo de los huesos, nivel de actividad física y, en las mujeres, la duración de su ciclo menstrual.
- Examen físico: Se evalúa su postura. El médico busca señales como curvatura hacia adelante de la columna (cifosis, conocida como joroba), abdomen que sobresale y pérdida de estatura. Estas pueden ser señales de problemas en la columna, como vértebras deformadas o dañadas.
- Prueba de densidad mineral ósea (DMO): Es la prueba principal para diagnosticar la osteoporosis. El método más común es la absorciometría de rayos X de doble energía (DXA). Usa un escáner de rayos X de baja dosis para medir la densidad ósea en áreas específicas del cuerpo. Esta prueba ayuda a saber si una persona tiene osteoporosis y qué tan grave es.
- Análisis de sangre: Se pueden pedir análisis para medir valores que muestran cómo están sus huesos. Pueden incluir niveles de:
- Vitamina D
- Calcio
- Hormonas como estrógeno y testosterona
- Fosfatasa alcalina
- Fósforo
- Hormona estimulante de la tiroides (TSH)
- Hormona paratiroidea
- Pruebas adicionales: A veces se hacen más estudios para saber el tipo de osteoporosis o qué tan avanzada está. Pueden incluir:
- Pruebas de marcadores del metabolismo del hueso
- Pruebas de electrolitos y proteínas en la sangre
- Recuento de células de la sangre (hemograma)
- Prueba de creatinina en la sangre
- Pruebas de enzimas del hígado
Los especialistas que participan en el diagnóstico de la osteoporosis incluyen:
- Médicos de atención primaria: Suelen comenzar el proceso al revisar síntomas y antecedentes.
- Reumatólogos: Especialistas en enfermedades que afectan huesos y articulaciones.
- Endocrinólogos: Expertos en trastornos hormonales que influyen en la salud ósea.
- Cirujanos ortopédicos: Intervienen si hay fracturas que requieren cirugía.
- Radiólogos: Interpretan estudios de imagen como radiografías o exploraciones DXA.
- Geriatras: Especialistas en la atención de personas mayores y en condiciones relacionadas con la edad, como la osteoporosis.
Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado según su situación.