Causas y factores de riesgo de caídas en adultos mayores

Resumen

Las caídas en las personas mayores son un problema importante. Una caída ocurre cuando alguien termina en el suelo o en un nivel más bajo sin querer. Las caídas son una de las principales causas de lesiones y también de muerte en las personas mayores.

Con la edad, el cuerpo cambia. Hay cambios en los músculos, los huesos y los nervios. Estos cambios aumentan la probabilidad de caerse. La debilidad muscular, los problemas de equilibrio, ver u oír mal, y los problemas de memoria o de pensamiento también aumentan el riesgo. Además, factores del entorno, como pisos resbalosos u objetos en el camino, pueden causar caídas.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar

Los factores de riesgo no modificables de caídas en personas mayores son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de caer. Las personas mayores son más propensas a caerse por cambios en el equilibrio, la visión y la fuerza muscular.
  • Sexo asignado al nacer: Las diferencias biológicas entre sexos pueden influir en el riesgo de caídas. Por ejemplo, las mujeres suelen tener mayor riesgo de osteoporosis (huesos más frágiles), lo que puede causar fracturas si se caen.
  • Genética: Los antecedentes familiares y algunas enfermedades genéticas pueden influir en el riesgo de caídas. Algunas pueden afectar el equilibrio y la coordinación.
  • Raza o etnia: Algunos grupos raciales o étnicos pueden tener condiciones de salud o factores genéticos que aumentan el riesgo de caídas.

Es esencial considerar estos factores al evaluar el riesgo de caídas en personas mayores.

Factores de riesgo modificables

Los factores de riesgo de caídas en personas mayores que se pueden cambiar (modificables) son aspectos que se pueden ajustar o manejar para bajar el riesgo de caerse. Incluyen:

  • Debilidad en las piernas y mal equilibrio: Los músculos débiles de las piernas reducen la estabilidad y la fuerza. Afectan la forma de caminar y hacen más difícil mantener el equilibrio y evitar caídas.
  • Uso de ciertos medicamentos que afectan la mente: Medicamentos como los sedantes o los antidepresivos pueden causar somnolencia, confusión o tiempos de reacción más lentos. Esto puede llevar a caídas.
  • Hipotensión ortostática (presión arterial baja al ponerse de pie) o mareo: Sentir mareo o aturdimiento al levantarse, por un cambio repentino en la presión arterial u otros problemas, puede causar inestabilidad y aumentar el riesgo de perder el equilibrio y caerse.
  • Visión deficiente: La visión borrosa o disminuida dificulta ver obstáculos o calcular distancias, lo que aumenta las probabilidades de tropezar o caerse.
  • Problemas en los pies y el calzado: Dolor en los pies, deformidades o usar calzado inadecuado pueden hacer que caminar sea más difícil e inestable, y llevar a caídas.
  • Peligros en el hogar: Un hogar que no está adaptado para personas mayores aumenta el riesgo de caídas. Ejemplos: falta de pasamanos en escaleras, mal diseño de las escaleras, falta de barras de apoyo en el baño, iluminación tenue o deslumbramiento.
  • Obstáculos y riesgos de tropiezos: El desorden, las alfombras sueltas o los cables eléctricos crean barreras que pueden causar tropiezos y caídas. Las superficies o pisos resbalosos facilitan perder el apoyo y caerse.
  • Condiciones crónicas: Problemas como artritis, diabetes, accidente cerebrovascular (derrame cerebral), enfermedad de Parkinson, incontinencia, demencia, miedo a caerse y confusión también pueden contribuir a las caídas.
  • Uso incorrecto de dispositivos de apoyo: No usar bien dispositivos como bastones o andadores puede aumentar el riesgo de perder el equilibrio y caerse.

Al atender y modificar estos factores con medidas adecuadas y cambios en su estilo de vida, usted puede reducir mucho sus probabilidades de sufrir una caída.

Reducir riesgos

Las siguientes son maneras de reducir el riesgo de caídas en personas mayores:

  • Haga ejercicios de equilibrio, de marcha (forma de caminar) y de fuerza para mejorar su estabilidad y reducir el riesgo de caídas.
  • Revise sus medicamentos con su proveedor de atención médica para asegurar que no aumenten el riesgo de caerse.
  • Manténgase físicamente activo con ejercicio moderado, como caminar o nadar, para mantener la fuerza y la flexibilidad.
  • Haga cambios en su casa para reducir peligros de caídas, como instalar barras de apoyo en los baños y quitar el desorden de los pasillos y áreas de paso.
  • Reciba educación sobre cómo prevenir caídas para conocer los posibles riesgos y fomentar conductas seguras.
  • Considere participar en programas que combinan varias estrategias, como ejercicio, manejo de peligros en el hogar y educación sobre prevención de caídas, para reducir el riesgo de forma más completa.