Acerca de la enfermedad ósea de Paget

Descripción general

La enfermedad ósea de Paget es un trastorno crónico que afecta los huesos. Hace que los huesos se destruyan y vuelvan a crecer más rápido de lo normal. Esto produce huesos débiles y deformados. Es poco frecuente. Afecta a 1 a 2 de cada 100 personas en Estados Unidos. Los huesos más afectados suelen ser la columna vertebral, el cráneo, la pelvis y la parte inferior de las piernas.

Muchas personas con la enfermedad de Paget no tienen síntomas. Cuando hay síntomas, los más comunes son dolor de huesos, huesos deformados, fracturas y problemas en las articulaciones cerca de los huesos afectados. Con el tratamiento adecuado, las personas con la enfermedad de Paget pueden controlar los síntomas, aliviar el dolor y controlar los efectos de la enfermedad.

Es importante que usted consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.

Causas y factores de riesgo

La enfermedad ósea de Paget es una enfermedad crónica de los huesos. Ocurre por una remodelación del hueso que no es normal. La remodelación del hueso es el proceso en el que el cuerpo quita hueso viejo y forma hueso nuevo. No se conoce la causa exacta, pero los factores genéticos pueden contribuir.

Factores de riesgo:

  • Factores genéticos: Cambios (mutaciones) en genes como SQSTM1, TNFRSF11A y TNFRSF11B se han relacionado con la enfermedad ósea de Paget.
  • Edad: El riesgo aumenta con la edad, sobre todo después de los 50 años.
  • Sexo: Afecta más a los hombres que a las mujeres.
  • Origen étnico: Las personas de ascendencia anglosajona, en especial quienes viven en América del Norte, Australia, Nueva Zelanda y Europa, tienen un riesgo más alto.
  • Factores ambientales: Infecciones por ciertos virus pueden desencadenar la enfermedad en personas que ya tienen riesgo por herencia.

Es importante saber que estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener la enfermedad, pero no la garantizan. Si tiene inquietudes sobre la enfermedad ósea de Paget o sus factores de riesgo, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la enfermedad de Paget de los huesos incluyen:

  • Síntomas leves o ningún síntoma
  • Dolor de huesos
  • Dolor en las articulaciones, sobre todo en la espalda, caderas y rodillas
  • Dolor de cabeza
  • Aumento del tamaño de los huesos de los muslos y las piernas
  • Arqueamiento de los huesos de los muslos y las piernas
  • Aumento del tamaño del cráneo en la frente

En etapas más avanzadas o cuando la enfermedad de Paget de los huesos es más grave, pueden presentarse:

  • Mayor arqueamiento de las extremidades afectadas
  • Caminar con balanceo
  • Fracturas en los huesos afectados
  • Cambios en la sensibilidad
  • Problemas en los músculos
  • Pérdida de audición (si el cráneo está afectado)
  • Huesos deformados
  • Columna vertebral curvada

Es importante saber que más de 75 de cada 100 personas con la enfermedad de Paget pueden no tener ningún síntoma. Si presenta algún síntoma o sospecha que puede tener esta enfermedad, consulte con su profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad ósea de Paget, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Incluye revisar el sistema músculo‑esquelético (músculos y huesos) para buscar sensibilidad en las articulaciones, dolor, hinchazón o deformidades.
  • Historia clínica: Su médico le preguntará sobre sus antecedentes familiares para saber su riesgo de enfermedad de Paget.
  • Análisis de sangre: Se puede pedir para medir la fosfatasa alcalina (una enzima), que a menudo está alta en la enfermedad de Paget.
  • Estudios por imágenes: Las radiografías y las gammagrafías óseas (un estudio especial que muestra la actividad de los huesos) ayudan a ver la forma de sus huesos e identificar deformidades.
  • Análisis de orina: Ciertos análisis pueden mostrar calcio alto y recambio óseo rápido (cuando el hueso se descompone y se forma más rápido), lo que puede indicar la posibilidad de enfermedad de Paget.

Para determinar la etapa o la gravedad de la enfermedad ósea de Paget, se pueden hacer además:

  • Repetir estudios por imágenes: Se pueden repetir radiografías o gammagrafías óseas para vigilar cambios en los huesos con el tiempo.
  • Biopsia ósea: En algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido del hueso para confirmar el diagnóstico y medir qué tan activa está la enfermedad.

Es importante consultar con su profesional de la salud para decidir cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son los más adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la enfermedad ósea de Paget son frenar o detener los cambios en el hueso, bajar el riesgo de complicaciones, aliviar el dolor de huesos y articulaciones, y reparar fracturas. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos:
  • Bisfosfonatos: ayudan a reducir el dolor óseo y a frenar o detener el avance de la enfermedad al controlar el desgaste y la formación excesivos del hueso.
  • Calcitonina: es una hormona que regula los niveles de calcio y fosfato en la sangre, promueve la formación de hueso nuevo sano y puede aliviar el dolor óseo.
  • Analgésicos: son medicamentos de venta libre como acetaminofén (paracetamol), o antiinflamatorios no esteroides (AINE) como ibuprofeno, para el dolor de músculos y articulaciones.
  • Procedimientos:
  • Cirugía: en algunos casos, puede necesitarse cirugía ortopédica (cirugía de huesos y articulaciones) para corregir problemas por complicaciones como fracturas o deformidades óseas.
  • Reparación de fracturas: se puede hacer cirugía para que la fractura sane en una mejor posición.
  • Reemplazo de articulación: si aparece artritis grave, se puede recomendar cirugía para reemplazar la articulación.
  • Realineación ósea: la cirugía puede alinear de nuevo huesos deformados para reducir el dolor en las articulaciones que soportan peso.
  • Descompresión de nervio: si el agrandamiento del cráneo o de la columna afecta el sistema nervioso, la cirugía puede reducir la presión sobre un nervio.
  • Terapias:
  • Fisioterapia: puede ayudar a fortalecer los músculos y mejorar la movilidad, lo que facilita moverse y reduce el impacto en los huesos afectados.
  • Cambios en hábitos de salud:
  • Alimentación: no hay una dieta especial para la enfermedad ósea de Paget, pero es importante asegurar que consuma suficiente calcio y vitamina D para tener huesos sanos.
  • Ejercicio: hacer ejercicio con regularidad, como caminar o levantar pesas, ayuda a fortalecer los huesos y a mantener un peso saludable.

Es importante consultar con su profesional de la salud sobre las mejores opciones de tratamiento para su situación. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores, así que busque consejos personalizados. Pueden ocurrir otros efectos secundarios; hable sobre los posibles riesgos con su profesional de la salud o revise la información del medicamento que se le entregó.