Acerca de la enfermedad de Legg-Calve-Perthes

Descripción general
La enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, también llamada enfermedad de Perthes o necrosis avascular de la cadera (muerte del hueso por falta de sangre), es una enfermedad del hueso que afecta la cadera. Ocurre sobre todo en niños de 2 a 12 años. Sucede cuando, por un tiempo, se corta el flujo de sangre a la parte de arriba del hueso del muslo, llamada cabeza del fémur. Esto hace que la cabeza del fémur se deteriore y cambie de forma. Así, se mueve peor dentro de la articulación de la cadera. Por eso, los niños con esta enfermedad pueden tener dolor de cadera, cojera y menos movimiento en la pierna. Si no se trata, puede causar problemas a largo plazo y aumentar el riesgo de tener osteoartritis (artrosis) de cadera a una edad temprana. El tratamiento temprano es importante para conservar el buen desarrollo del hueso y de la articulación y para prevenir complicaciones más adelante.
Causas y factores de riesgo

Las causas de la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes (ELCP) aún no se entienden por completo. Sin embargo, se cree que un corte del flujo de sangre hacia la cabeza del fémur (la parte redonda del hueso del muslo que encaja en la cadera), que provoca la muerte del tejido óseo, es un factor clave en el desarrollo de la ELCP.

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar. Los factores de riesgo no modificables para la ELCP incluyen:

  • Edad: la ELCP suele afectar a niños de 2 a 12 años, con mayor frecuencia entre los 6 y 7 años.
  • Sexo: es más común en niños que en niñas.
  • Factores genéticos: aunque por lo general la ELCP no se relaciona con la genética, ha habido algunos casos familiares en los que se transmitió de forma autosómica dominante (es decir, un hijo puede heredarla si uno de los padres tiene el gen).
  • Displasia de cadera congénita: algunos niños nacen con la articulación de la cadera mal formada. Esto puede poner tensión en la cadera y afectar el flujo de sangre en la zona, lo que hace más probable la ELCP.

Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden cambiar o influir. Los factores de riesgo modificables para la ELCP incluyen:

  • Traumatismos: lesiones en la cadera, como una caída fuerte o estrés repetido, pueden dañar los vasos sanguíneos que llevan sangre a la articulación de la cadera. Esto puede hacer que el tejido óseo muera.
  • Enfermedades e infecciones: algunas afecciones, como la crisis de anemia de células falciformes (enfermedad de la sangre), o infecciones como la sinovitis tóxica (inflamación temporal de la articulación de la cadera), pueden afectar el flujo de sangre a la cadera.
  • Uso de esteroides: el uso prolongado de ciertos medicamentos, como los corticosteroides, puede debilitar los huesos y reducir el flujo de sangre a la cadera, lo que aumenta el riesgo de muerte del hueso en la articulación.

Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir información y orientación específicas para su situación.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes incluyen:

  • Cojera
  • Dolor en la cadera, el muslo o la rodilla
  • Movimiento limitado de la cadera

A medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Diferencia en la longitud de las piernas (una pierna más larga que la otra)
  • Pérdida de masa muscular alrededor de la cadera
  • Desarrollo de artrosis (desgaste de la articulación) en la edad adulta

Recuerde consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes (Perthes), con frecuencia se realizan los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes médicos: El profesional de la salud buscará señales de la enfermedad, como dolor de cadera, menos movilidad, rigidez o cojera. También revisará si hubo lesiones o enfermedades previas.
  • Análisis de laboratorio: Se analizan muestras de sangre, orina o tejidos del cuerpo para ayudar a hacer el diagnóstico y descartar otras causas. Las pruebas exactas dependen de sus síntomas y de las enfermedades que se estén considerando.
  • Estudios de imagen: Estas pruebas permiten ver el interior del cuerpo para ayudar a diagnosticar o vigilar la enfermedad, e incluyen:
  • Radiografías: Esta es la prueba principal para diagnosticar la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes. Muestran cambios en la forma de la cabeza del fémur (la “bola” de la articulación de la cadera) y si el hueso se está dañando o aplanando.
  • Resonancia magnética (RM) o gammagrafía ósea: Si las radiografías no dan una imagen clara, se puede usar una RM o una gammagrafía ósea. Estas pruebas muestran vistas más detalladas de la articulación de la cadera y pueden detectar señales tempranas de menor flujo de sangre a la cabeza del fémur.

Es importante hablar con su profesional de la salud sobre cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes (también llamada enfermedad de Perthes) son disminuir la deformidad de la cabeza del fémur (la parte redonda del hueso del muslo que forma la cadera) y mantener el movimiento de la cadera. A continuación, las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos: Se pueden indicar medicamentos para el dolor, como antiinflamatorios no esteroideos (AINE), para aliviar el dolor y la inflamación de la cadera.
  • Terapias: La fisioterapia es clave en el tratamiento. Se enfoca en mejorar el movimiento de la cadera, fortalecer los músculos alrededor y mantener la flexibilidad de la articulación. Esto ayuda a evitar que los músculos se acorten y mantiene la movilidad para las actividades diarias.
  • Procedimientos: En algunos casos se pueden considerar cirugías para mantener la cabeza del fémur en su lugar y mejorar la función de la cadera. Estas incluyen osteotomías pélvicas (cirugía para cortar y remodelar los huesos de la pelvis) y osteotomías femorales proximales (cirugía para cortar y realinear la parte alta del fémur). Estas cirugías buscan que la articulación encaje mejor y que la cabeza del fémur quede mejor cubierta.
  • Cuidados personales y cambios de hábitos: Los cambios en el estilo de vida pueden apoyar el tratamiento. Pueden incluir control del peso, evitar actividades de alto impacto y usar dispositivos de apoyo (como muletas o aparatos ortopédicos) para disminuir la carga sobre la cadera afectada.

Es importante saber que el tratamiento depende de varios factores, como la edad, la etapa de la enfermedad de Perthes, la intensidad de los síntomas y las características de cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.