Sobre la fractura de cadera

Descripción general

Una fractura de cadera es cuando hay una ruptura o una grieta en la parte superior del fémur (hueso del muslo), cerca de la articulación de la cadera. Es una lesión común, sobre todo en personas mayores, y a menudo ocurre por caídas. También puede pasar por accidentes o lesiones deportivas. Los síntomas pueden incluir hinchazón, moretones, dolor en la cadera y la ingle, y dificultad para caminar.

El tratamiento por lo general incluye cirugía en un plazo de 12 días después de la lesión para reducir las complicaciones. Para el dolor, su equipo médico puede recomendar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) y otros analgésicos. Después de la cirugía, a menudo necesitará terapia física durante la recuperación.

Causas y factores de riesgo

Una fractura de cadera ocurre por una combinación de factores, como problemas de salud, entre ellos:

  • Huesos debilitados por osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven débiles y frágiles, y se fracturan con más facilidad.
  • Trauma o lesión: Una caída o un golpe directo en la cadera puede causar una fractura.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar (no modificables):

  • Edad: El riesgo de fractura de cadera aumenta con la edad, sobre todo en las personas mayores.
  • Sexo: Las mujeres tienen más riesgo que los hombres.
  • Etnicidad: Las personas blancas tienen un riesgo más alto de fractura de cadera.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con fracturas puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar (modificables):

  • Bajo peso corporal: Estar bajo de peso puede aumentar el riesgo de fractura de cadera.
  • Fumar: El consumo de tabaco se asocia con huesos más débiles y mayor riesgo de fracturas.
  • Alcohol: Beber en exceso puede debilitar los huesos y aumentar la probabilidad de fracturas.
  • Vida sedentaria: La falta de actividad física y la movilidad reducida pueden contribuir a huesos más débiles y a un mayor riesgo de fractura.
  • Nutrición deficiente: La desnutrición, incluso no consumir nutrientes esenciales en cantidad suficiente, puede afectar la salud de los huesos y aumentar el riesgo de fracturas.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden actuar juntos y aumentar aún más la probabilidad de fractura de cadera. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.

Síntomas

Los síntomas más comunes de una fractura de cadera incluyen:

  • Dolor gradual en la cadera o la ingle
  • Dolor que aumenta con la actividad, al saltar y al cargar peso
  • Sensaciones de chasquidos o crujidos en la cadera

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si sospecha una fractura de cadera, busque atención médica de inmediato para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Exámenes, pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia para diagnosticar una fractura de cadera incluyen:

  • Examen físico: El médico le examinará para evaluar su estado. Buscará señales de deformidad, lesión, resistencia al mover la pierna, sensación de chasquido o dolor.
  • Radiografías: Muestran los huesos y suelen ser la primera prueba de imagen. Sin embargo, las fracturas muy pequeñas a veces no se ven en las radiografías.
  • Resonancia magnética (RM): Es la técnica más sensible para diagnosticar fracturas de cadera. Muestra imágenes detalladas de los huesos y de los tejidos blandos, y detecta fracturas pequeñas e incompletas.
  • Tomografía computarizada (TC): Muestra imágenes detalladas en secciones de la cadera. Puede recomendarse si la RM no es adecuada para usted.

Para determinar el grado o la gravedad de una fractura de cadera, otras pruebas pueden incluir:

  • Gammagrafía ósea: Ayuda a identificar zonas con mayor actividad del hueso y a detectar fracturas por estrés (por sobrecarga) u otros problemas.
  • Ultrasonido: Se usa para evaluar daño en los tejidos blandos alrededor de la articulación de la cadera.
  • Artrografía: Consiste en inyectar un medio de contraste en la articulación para ayudar a ver problemas dentro de la articulación.

Es importante consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y decidir qué pruebas son apropiadas para su situación.

La atención médica rápida, por lo general mediante cirugía, a menudo es necesaria para reducir las complicaciones y facilitar la recuperación. También pueden recomendarle medicamentos para el dolor y terapia física durante la recuperación. Recuerde que cada situación es única; consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

El objetivo principal del tratamiento es recuperar la movilidad y la función de la cadera afectada, para que la persona pueda hacer sus actividades diarias por sí misma. También busca bajar el riesgo de futuras fracturas de cadera al tratar las causas de fondo, como la osteoporosis (una enfermedad que debilita los huesos) o los problemas de equilibrio.

Para lograrlo, se pueden recomendar varias medidas:

  • Cirugía: A menudo se usa una operación para reparar o reemplazar la cadera fracturada. Esto ayuda a estabilizar la fractura y a que sane.
  • Rehabilitación: La fisioterapia y la terapia ocupacional (para ayudarle con las actividades diarias) son clave en la recuperación. Se enfocan en mejorar la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la movilidad con ejercicios y técnicas adaptados a sus necesidades.
  • Manejo del dolor: Es posible que le receten medicamentos para el dolor durante la recuperación. Pueden ser analgésicos de venta libre o medicamentos más fuertes con receta, si hace falta. Pregúntele a su médico cuáles opciones son las más adecuadas para usted.
  • Cambios en hábitos de salud: Hacer algunos cambios en su estilo de vida puede apoyar la recuperación y prevenir fracturas futuras. Esto incluye llevar una alimentación saludable rica en calcio y vitamina D, hacer ejercicios con el peso del cuerpo, dejar de fumar si corresponde y reducir al mínimo el consumo de alcohol.

Es importante saber que los tipos de medicamentos y los procedimientos terapéuticos pueden variar según su situación. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de un medicamento puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.