Acerca de la escoliosis
La escoliosis es un problema de salud que hace que la columna se curve demasiado hacia la izquierda o la derecha. Esta curvatura anormal puede causar hombros, cintura y caderas desnivelados, y que la cabeza no quede centrada sobre el cuerpo. La escoliosis puede causar dolor de espalda y puede diagnosticarse con un examen físico y estudios de la columna como radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM).
Aunque a menudo se desconoce la causa de la escoliosis, en algunos casos sucede porque la columna no se formó bien antes de nacer o por ciertos problemas de los nervios y los músculos. El tratamiento, la observación y el seguimiento regular con su médico pueden ayudar a manejar la escoliosis y permitirle llevar una vida normal y activa.
La causa de la escoliosis suele ser desconocida. Sin embargo, algunos casos ocurren porque la columna no se formó bien antes de nacer o por ciertos problemas en los nervios y los músculos.
Factores de riesgo no modificables: son factores que usted no puede controlar para reducir el riesgo de tener esta condición. En la escoliosis, incluyen:
- Edad: La escoliosis a menudo empieza durante un crecimiento rápido poco antes de la pubertad.
- Sexo: Las mujeres tienen más riesgo de escoliosis que los hombres.
- Genética: Las personas con escoliosis a menudo tienen un familiar cercano con esta condición.
Factores de riesgo modificables: son factores que sí se pueden controlar para reducir el riesgo de tener esta condición. En la escoliosis, incluyen:
- Hábitos de salud: Algunos hábitos, como fumar y la obesidad, se han asociado con mayor riesgo de problemas de la columna, incluida la escoliosis.
- Salud general: Algunos problemas de la columna pueden reflejar la salud general. Mantener una buena salud en general podría reducir el riesgo de presentar escoliosis.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo se relacionan con la escoliosis, no significan que usted vaya a desarrollarla. Las consultas regulares con un profesional de la salud pueden ayudar a dar seguimiento y controlar posibles riesgos.
Los síntomas tempranos más comunes de la escoliosis incluyen:
- Hombros desnivelados
- Una cadera parece más alta que la otra
A medida que la escoliosis avanza o es más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Dolor de espalda, en especial en personas mayores
- Dolor al respirar, por presión de las costillas y la columna contra el corazón y los pulmones
- Postura anormal
- La cabeza no está centrada con el cuerpo
- La columna se ve torcida, no recta
- Rigidez
- Cansancio
Es importante saber que en las personas adultas la escoliosis puede ser difícil de identificar y puede confundirse con dolor de espalda. Si tiene algún síntoma o sospecha escoliosis, se recomienda visitar a su médico para un diagnóstico adecuado.
Para diagnosticar la escoliosis, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico le hará un examen físico para buscar signos de escoliosis, como una curvatura anormal de la columna o hombros o caderas desiguales.
- Radiografías: Son la prueba más común para confirmar la escoliosis. Muestran imágenes de la columna para ver si está curvada y qué tan grave es la curva.
- Medición del ángulo de Cobb: Es una forma de medir, en la radiografía, cuántos grados tiene la curva de la columna. Ayuda al médico a decidir qué tan grave es la escoliosis y qué tratamiento podría necesitar.
- Otras pruebas de imagen: En algunos casos, sobre todo si el médico sospecha afecciones de base, como problemas de la médula espinal o de los nervios, puede pedir una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para ver con más detalle.
Es importante saber que los exámenes y procedimientos pueden variar según su situación. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.
Las metas del tratamiento de la escoliosis incluyen:
- Detener o frenar el avance de la curva en la columna vertebral
- Prevenir o disminuir el dolor relacionado con la escoliosis
- Prevenir o controlar cualquier problema para respirar que pueda aparecer por la curva
- Mejorar la postura y el aspecto
- Mejorar la calidad de vida
Los tratamientos recomendados para la escoliosis varían según la gravedad de la curva, la edad y los síntomas. Algunas opciones son:
- Observación: Si la curva es leve y el niño o la niña aún está creciendo, el médico puede sugerir revisiones regulares para vigilar si la curva avanza.
- Corsé: Para curvas moderadas en niñas y niños en crecimiento, se puede usar un corsé para la espalda para evitar que la curva empeore. El tipo de corsé depende de qué tan grande sea la curva.
- Fisioterapia: Varios programas de ejercicios, como el método Schroth (un tipo de ejercicios específicos para la escoliosis) y otros programas de fisioterapia, pueden ayudar a mejorar la postura, aliviar el dolor de espalda y disminuir los problemas para respirar causados por la escoliosis.
- Cambios en hábitos de salud: Mantener un estilo de vida saludable, con ejercicio regular y alimentación adecuada, apoya la salud en general y puede influir de forma positiva en los resultados de la escoliosis.
Es importante saber que los medicamentos y los procedimientos terapéuticos por lo general no se usan como tratamientos principales para la escoliosis. Sin embargo, en algunos casos se pueden recetar analgésicos o relajantes musculares para controlar los síntomas. La dosis del medicamento puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso.
En general, los tratamientos para la escoliosis buscan atender los aspectos funcionales y estéticos y mejorar la calidad de vida. Es fundamental trabajar de cerca con un profesional de la salud para definir el plan de tratamiento más adecuado según su situación.