Acerca de la enfermedad degenerativa de los discos de la columna

Descripción general

La degeneración de los discos (a veces llamada “enfermedad degenerativa del disco”) es el desgaste o deterioro de los discos que están entre las vértebras de la columna vertebral. Estos discos actúan como cojines y amortiguadores. Con la edad se van desgastando.

Es algo común: afecta a 35 de cada 100 personas a los 20 años y a 95 de cada 100 a los 80 años. A pesar del nombre, no es realmente una “enfermedad”, sino un proceso natural del envejecimiento.

Cuando los discos se deterioran, pueden causar dolor, debilidad, entumecimiento o dolor que corre por la pierna. La gravedad puede variar y puede requerir distintos tratamientos según los síntomas y la situación de cada persona.

Causas y factores de riesgo

El desarrollo de la enfermedad degenerativa del disco (desgaste de los discos de la columna) ocurre por una combinación de factores genéticos, envejecimiento, esfuerzo físico repetido en la columna, inflamación y problemas del metabolismo.

Factores de riesgo no modificables (factores que una persona no puede cambiar ni controlar) de la enfermedad degenerativa del disco:

  • La edad. Después de los 40 años, suele haber algo de desgaste en la columna.
  • Antecedentes familiares de esta enfermedad o de problemas relacionados.
  • Antecedentes de problemas en los discos o de lesión en la espalda (por ejemplo, por una caída).
  • Ciertas enfermedades intestinales inflamatorias.

Factores de riesgo modificables (factores que una persona puede cambiar o controlar) de la enfermedad degenerativa del disco:

  • Fumar.
  • Trabajo físicamente exigente (por ejemplo, que exige levantar cosas pesadas).
  • Obesidad.
  • Hábitos de alimentación poco saludables.
  • Poca actividad física.

Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo se asocian con esta enfermedad, no garantizan que usted la desarrolle. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar los factores de riesgo y prevenir la enfermedad degenerativa del disco.

Síntomas

Síntomas comunes de la enfermedad degenerativa del disco (DDD; desgaste de los discos de la columna):

  • Dolor y debilidad en la espalda que se extiende a otra zona
  • Hormigueo o adormecimiento en las piernas o los pies si el daño está en la parte baja de la espalda
  • Dolor que se extiende al hombro, el brazo y la mano si el daño está en el cuello
  • Inestabilidad en la columna, que puede causar espasmos musculares en la parte baja de la espalda o en el cuello

A medida que la DDD avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Episodios de dolor muy fuerte
  • Más molestia al sentarse, agacharse, levantar cosas o girar el cuerpo
  • Dolor que baja por una o ambas piernas si se afectan los nervios de la columna
  • Problemas para caminar y para mantener el equilibrio debido a estenosis espinal (estrechamiento del canal de la columna) que afecta las piernas

No todas las personas con DDD tendrán todos estos síntomas. Los síntomas varían de una persona a otra. Si sospecha que tiene DDD o presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad degenerativa del disco (desgaste de los discos de la columna), se pueden hacer las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica y examen físico: El profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas (qué los empeora y qué los mejora), otras enfermedades y los medicamentos que usa, y si ha tenido accidentes o caídas recientes. En el examen físico pueden revisar el dolor, la fuerza de los músculos, los reflejos y cómo camina.
  • Análisis de laboratorio: Pueden recomendarle análisis, como una extracción de sangre, para obtener más información.
  • Estudios de imagen: Las radiografías (rayos X) o la resonancia magnética (RM) ayudan a ver la columna y detectar cambios por desgaste. Estas pruebas también pueden ayudar a encontrar otras posibles causas de sus síntomas.

Recuerde: estas pruebas adicionales se sugieren según sus síntomas y pueden variar según cada caso. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la enfermedad degenerativa del disco son aliviar el dolor, mejorar la función y aumentar su calidad de vida. Para lograrlo, hay varias opciones:

Medicamentos:

  • Antiinflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
  • Relajantes musculares pueden recetarse para aliviar espasmos musculares.
  • Analgésicos opioides pueden usarse por poco tiempo para dolor intenso, pero deben usarse con cuidado por posibles efectos secundarios y riesgo de adicción.

Terapias:

  • Fisioterapia: Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de los músculos del centro del cuerpo (abdomen y espalda baja) que sostienen la columna. Ayudan a mejorar la flexibilidad, la estabilidad y la postura. La fisioterapia también puede incluir calor o frío, ultrasonido y estimulación eléctrica.
  • Terapia cognitivo-conductual: Ayuda a manejar el dolor al trabajar pensamientos y emociones relacionadas con su condición. Enseña estrategias para sobrellevar el dolor y técnicas de relajación para mejorar su bienestar.
  • Compresas frías y calientes en casa: Alternar bolsas de hielo y almohadillas térmicas varias veces al día puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.

Cambios en hábitos de salud:

  • Dejar de fumar es muy recomendable, porque fumar puede empeorar la degeneración de los discos.
  • Mantener un peso saludable con ejercicio regular y una dieta balanceada también reduce la carga sobre la columna. Consulte con un profesional de la salud antes de empezar un programa de ejercicio o cambiar su nivel de actividad, especialmente si tiene otras afecciones médicas.

Procedimientos terapéuticos:

  • Si las medidas conservadoras no funcionan, podrían recomendarse inyecciones de corticosteroides (medicinas que bajan la inflamación) o bloqueos de nervios para aliviar el dolor de forma temporal.
  • En casos graves o cuando otras opciones no dan alivio, la cirugía puede ser una opción. La cirugía para esta enfermedad puede llamarse cirugía de descompresión de la columna.

Tenga en cuenta que estas opciones no incluyen todo. El plan de tratamiento de cada persona puede variar según sus necesidades. Consultar con un profesional de la salud es clave para recibir consejos y orientación personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Hable con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.