Síntomas de la artritis reumatoide
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataca por error tejidos sanos y causa inflamación en las articulaciones afectadas. Los síntomas comunes de la AR incluyen:
- Dolor articular: sensibilidad, dolor o rigidez en las articulaciones, en especial en las manos y los pies.
- Sentirse cansado o débil
- Pérdida de apetito y pérdida de peso
- Rigidez articular: suele ser peor por la mañana y puede durar 30 minutos o más.
- Fiebre baja de vez en cuando
La AR puede afectar cualquier articulación, pero es más común en las muñecas, las manos y los pies. Los síntomas suelen presentarse en ambos lados del cuerpo. Por ejemplo, si usted tiene AR en la mano derecha, probablemente también la tenga en la mano izquierda.
En algunas personas, la AR empieza de forma lenta y afecta solo a pocas articulaciones. Sin tratamiento, o si los tratamientos no funcionan, la AR puede empeorar y afectar más articulaciones. Esto puede causar más daño y discapacidad.
Para tratar o reducir los síntomas de la AR, hay varias opciones, entre ellas:
- Medicamentos: Los antiinflamatorios ayudan a reducir el dolor y la inflamación. Se pueden recetar medicamentos inmunosupresores (disminuyen la respuesta del sistema inmunitario) para frenar el avance de la AR.
- Fisioterapia y terapia ocupacional: Estas terapias ayudan a mejorar el funcionamiento de las articulaciones y a reducir el dolor. Pueden incluir ejercicios para fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones afectadas y técnicas para proteger las articulaciones durante las actividades diarias.
- Terapias complementarias: Algunas personas encuentran alivio con terapias como yoga, masajes y acupuntura.
- Cambios en el estilo de vida: Hacer ciertos cambios también puede ayudar a manejar los síntomas de la AR. Esto puede incluir mantener un peso saludable para reducir la carga sobre las articulaciones, hacer ejercicio con regularidad para mantenerlas flexibles y fuertes, y manejar el estrés.
Es importante saber que no existe una cura para la AR. Sin embargo, con tratamiento y buen control de los síntomas, es posible llevar una vida plena con esta enfermedad. Si presenta síntomas de AR, se recomienda consultar a un médico para recibir un diagnóstico preciso y elaborar un plan de tratamiento individualizado para usted.
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las articulaciones y los tejidos alrededor. Puede causar dolor, hinchazón y rigidez en las manos, los pies, las rodillas y las caderas. Sin tratamiento, la AR puede causar daño en las articulaciones y problemas para moverse.
A medida que la AR avanza, pueden aparecer síntomas más graves. Estos son algunos síntomas de AR más avanzada:
- Sequedad de boca y ojos: Algunas personas con AR sienten resequedad o sensación de arenilla en los ojos, la boca y la garganta.
- Opresión en el pecho: Ocurre por inflamación de la membrana que rodea los pulmones.
- Deformidades: La AR avanzada puede causar daño grave si no se trata. Las manos y los dedos pueden doblarse en ángulos no naturales y verse torcidos. Estas deformidades pueden dificultar el movimiento.
Para tratar o aliviar estos síntomas, es importante que busque tratamiento médico para la AR lo antes posible. Opciones de tratamiento:
- Medicamentos: Hay varios medicamentos para controlar los síntomas de la AR y frenar el avance de la enfermedad. Incluyen antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para el dolor y la inflamación; fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME), que ayudan a frenar la enfermedad; y medicamentos biológicos (modificadores de la respuesta biológica).
- Fisioterapia: Trabajar con un fisioterapeuta puede mejorar la flexibilidad y la fuerza de las articulaciones, reducir el dolor y aumentar la movilidad.
- Dispositivos de apoyo: Usar dispositivos como férulas o soportes puede ayudar a sostener las articulaciones afectadas y reducir la tensión.
- Cambios en el estilo de vida: Hacer ejercicio con regularidad, comer una dieta equilibrada, descansar lo suficiente y manejar el estrés puede ayudar a controlar los síntomas de la AR.
- Cirugía: En casos graves con daño importante en las articulaciones, se puede recomendar cirugía para reparar o reemplazar las articulaciones dañadas.
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Cuando una persona con artritis reumatoide (AR) tiene un brote, sus síntomas empeoran por un tiempo. Los síntomas de la AR pueden variar en intensidad, pero durante un brote se vuelven más fuertes. Factores como el estrés, la actividad física excesiva o suspender de forma brusca los medicamentos pueden desencadenar un brote.
Síntomas comunes de un brote de AR:
- Más dolor e hinchazón en las articulaciones
- Rigidez
- Cansancio
La duración de un brote de AR puede ir de unas horas a varias semanas o más. La gravedad de los síntomas también cambia de una persona a otra. En algunas personas, los medicamentos ayudan a prevenir los brotes y a que los síntomas no se vuelvan graves.
Hay varios tratamientos para manejar los síntomas de un brote de AR. Algunas opciones:
- Medicamentos: Su médico puede recetarle antiinflamatorios no esteroides (AINE) para bajar la inflamación y el dolor; corticosteroides para aliviar la inflamación; o fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME), que ayudan a controlar el sistema de defensa del cuerpo y a frenar la enfermedad.
- Medidas en casa: Aplicar calor o frío en las articulaciones afectadas, tomar baños o duchas tibias y practicar técnicas de relajación como respiración profunda o meditación puede darle alivio.
- Descanso y ejercicio: Descansar cuando lo necesite reduce el esfuerzo en las articulaciones. Los ejercicios suaves, como estiramientos o actividades de bajo impacto, ayudan a mantener la flexibilidad y la fuerza de las articulaciones.
- Manejo del estrés: El estrés puede desencadenar o empeorar los brotes. Practicar actividades que reduzcan el estrés, como yoga, atención plena (mindfulness) o pasatiempos que le gusten, puede ayudar a manejar los síntomas físicos y emocionales.
Recuerde que la experiencia con la AR es única en cada persona. Es esencial trabajar de cerca con su profesional de la salud para crear un plan de tratamiento personalizado que se adapte a sus necesidades. Al seguir su plan y hacer los cambios de estilo de vida necesarios, usted puede reducir la frecuencia y la intensidad de los brotes de AR.
Detectar la artritis reumatoide (AR) a tiempo es clave para controlarla y evitar más daño en las articulaciones. Algunos signos tempranos comunes de AR incluyen: dolor en las articulaciones, cansancio, rigidez, hinchazón, boca seca, dificultad para dormir, falta de apetito, pérdida de peso, ojos secos o que le pican, entumecimiento u hormigueo en las articulaciones y menos movimiento en las articulaciones. Si nota cualquiera de las siguientes señales de alerta de AR, comuníquese con un médico o busque atención médica:
- Síntomas que duran mucho: si tiene síntomas de artritis que duran más de 3 días o aparecen varias veces en un mes, es esencial hablar con un médico.
- Síntomas nuevos o inusuales: pueden incluir falta de aire, un bulto en el cuello, más dolor o más hinchazón, cansancio, síntomas parecidos a la gripe que no mejoran, pérdida de peso sin causa y cambio de color irregular alrededor de las uñas de las manos. Además, si su tratamiento actual no mejora sus síntomas o si la AR empieza a afectar su calidad de vida, es esencial ver a un médico.
- Síntomas gastrointestinales (del estómago e intestinos): incluyen dolor o molestia de estómago, náuseas, vómitos, diarrea o cambios en las evacuaciones. Si aparecen junto con otros síntomas de AR, busque orientación médica de inmediato. Si usted toma medicamentos para la AR, esté atento a cualquier efecto secundario gastrointestinal y avise a su equipo de salud.
- Cambios en las articulaciones: si nota cambios como dolor, rigidez por la mañana al despertarse, sensación de calor alrededor de las articulaciones o hinchazón, avise a un profesional de la salud. Los síntomas tempranos de la AR pueden parecerse a otras afecciones, como la osteoartritis (desgaste de las articulaciones). Un diagnóstico temprano y tratamientos dirigidos pueden ayudar a mantener la movilidad y reducir el dolor de las etapas más avanzadas de la AR.
Recuerde: estas señales de alerta son motivos para contactar a un profesional de la salud para una evaluación y orientación. Podrán aclarar su diagnóstico y recomendar opciones de tratamiento según su situación.
Tenga en cuenta que, aunque los remedios caseros y los medicamentos de venta libre pueden aliviar algunos síntomas por poco tiempo, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud antes de probar tratamientos o medicamentos nuevos.
Si busca más apoyo y recursos sobre la AR, el American College of Rheumatology ofrece recursos valiosos que pueden serle útiles.