Síntomas de la artritis reumatoide juvenil

Síntomas comunes

La artritis idiopática juvenil (AIJ) es una afección inflamatoria crónica que afecta sobre todo a niños y adolescentes. Idiopática significa que no se conoce la causa. La AIJ aparece antes de los 16 años y suele causar dolor e hinchazón en las rodillas y otras articulaciones grandes. El tratamiento puede ayudar a reducir el dolor y a mejorar las actividades diarias de los niños con AIJ.

Síntomas comunes de la artritis idiopática juvenil:

  • Dolor en las articulaciones en reposo y al moverse
  • Sensibilidad al tocar, hinchazón y calor en la articulación
  • Rigidez articular que dura más de 30 minutos
  • Cansancio
  • Fiebre ocasional
  • Falta de apetito y pérdida de peso

La AIJ puede afectar cualquier articulación, pero es más común en la muñeca, las manos y los pies. Los síntomas suelen aparecer en ambos lados del cuerpo. Por ejemplo, si un niño tiene AIJ en la mano derecha, probablemente también la tenga en la mano izquierda.

En algunos casos, la AIJ empieza poco a poco y afecta solo a pocas articulaciones. Si no se trata o si los tratamientos no funcionan, la AIJ puede empeorar y afectar más articulaciones, lo que causa más daño y discapacidad.

El tratamiento de la AIJ depende de la edad del niño, sus síntomas y su salud en general. La meta es reducir el dolor y controlar los síntomas. Tratamientos comunes:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): ayudan a bajar la inflamación y el dolor.
  • Corticosteroides: en casos graves, se pueden inyectar corticosteroides en las articulaciones afectadas para bajar la inflamación y aliviar el dolor.
  • Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME) no biológicos, como metotrexato, sulfasalazina o leflunomida: ayudan a controlar la inflamación y a reducir los síntomas.
  • Biológicos: medicamentos como los bloqueadores del factor de necrosis tumoral (TNF) pueden calmar el sistema inmunitario cuando otros medicamentos no funcionan.
  • Terapia física y terapia ocupacional: ayudan a mejorar la fuerza y tareas diarias como vestirse y bañarse.
  • Alimentación y control del peso: mantener un peso saludable puede ayudar a reducir los síntomas de la AIJ. Una dieta antiinflamatoria también puede ser útil.
  • Alivio del dolor en casa: procure que su hijo descanse lo suficiente, dele baños tibios para el dolor articular, use compresas de hielo y fomente ejercicios de bajo impacto, como yoga.

Es importante que los padres trabajen de cerca con el equipo de atención médica de su hijo para crear un plan de tratamiento individual que cubra sus necesidades. Las consultas regulares y la comunicación abierta con los profesionales de la salud son clave para manejar la AIJ de forma eficaz.

Síntomas comunes en enfermedades más graves

Cuando la artritis idiopática juvenil (AIJ) avanza o se vuelve más grave, puede causar más síntomas y complicaciones. Estos son algunos síntomas de AIJ avanzada o más grave y cómo tratarlos o aliviarlos:

  • Sequedad de boca y ojos: Algunos niños con AIJ pueden desarrollar el síndrome de Sjögren, una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca las glándulas salivales y las glándulas lagrimales. Esto puede causar sensación de sequedad o de arenilla en los ojos, la boca y la garganta; labios agrietados o que se pelan; dificultad para hablar o tragar; y daño en los dientes. Para manejar estos síntomas, mantenga una buena hidratación y use lágrimas artificiales o sustitutos de saliva. La atención dental regular también es fundamental.
  • Opresión en el pecho: La opresión intensa o un dolor punzante al respirar puede deberse a la inflamación de la membrana que rodea los pulmones (pleura). Si su hija o hijo presenta esto por la AIJ, busque atención médica para recibir el tratamiento adecuado.
  • Deformidades articulares: La AIJ avanzada puede causar daño grave en las articulaciones si no se trata. Las manos y los dedos pueden doblarse en ángulos anormales, con un aspecto deformado. Estas deformidades pueden afectar el movimiento y las actividades diarias. Las opciones de tratamiento incluyen fisioterapia y terapia ocupacional para mejorar la fuerza y la movilidad; dispositivos de apoyo como férulas u órtesis para sostener las articulaciones afectadas; y, en algunos casos, puede ser necesaria la cirugía.

Recuerde que el plan de tratamiento de cada niño se adapta a sus necesidades según la edad, los síntomas, la salud general y la evolución de la enfermedad. Es importante trabajar de cerca con el equipo de atención médica de su hija o hijo para decidir el enfoque de tratamiento más adecuado.