Desencadenantes de la artritis reumatoide

Descripción general

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las articulaciones y causa dolor, rigidez e hinchazón. Es una enfermedad autoinmunitaria: el sistema de defensas ataca por error los propios tejidos. La AR puede dificultar las actividades diarias y afectar la calidad de vida.

Un brote de artritis reumatoide es un periodo en el que los síntomas empeoran. Durante un brote, usted puede tener dolor intenso y rigidez en las articulaciones. Esto dificulta tareas como vestirse, asearse o preparar comidas. Los brotes pueden durar desde unas horas hasta varias semanas o más.

Hay varios factores que pueden desencadenar brotes de AR. Cada persona es diferente, pero algunos comunes son:

  • Inflamación
  • Exigirse demasiado con una actividad o hacer movimientos repetitivos
  • Lesiones o traumatismos en las articulaciones
  • Clima frío o cambios en la presión atmosférica
  • Infecciones
  • Estrés emocional o físico
  • Aumento de peso

Aunque no siempre es posible evitar todos los desencadenantes, estas medidas pueden ayudar a manejar y reducir los brotes:

  • Medicamentos: Trabaje con su profesional de la salud para crear un plan de medicamentos adecuado. Esto puede ayudar a prevenir brotes y a manejar los síntomas durante un brote. Siga el plan indicado y avise de cualquier cambio en sus síntomas.
  • Remedios caseros: Además de los medicamentos, algunos remedios caseros pueden ayudar durante un brote. Aplicar compresas de calor o de frío en las articulaciones afectadas, hacer ejercicios suaves o estiramientos, y usar dispositivos de apoyo como soportes o férulas puede aliviar.
  • Manejo del estrés: Busque formas sanas de manejar el estrés, como practicar técnicas de relajación (respiración profunda o meditación), hacer pasatiempos o actividades que disfrute y pedir apoyo a familiares y amigos. Esto puede bajar el estrés y quizá reducir los brotes.
  • Estilo de vida saludable: Mantenga una alimentación equilibrada rica en alimentos que ayudan a bajar la inflamación (frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras). Haga ejercicio con regularidad (según le recomiende su profesional de la salud). Mantenga un peso saludable, evite fumar y limite el alcohol. Esto puede ayudar a manejar los síntomas y a disminuir la frecuencia de los brotes.

Es importante que las personas con AR trabajen de cerca con su profesional de la salud para crear un plan de tratamiento individualizado según sus necesidades. Siempre consulte a su médico antes de probar cualquier remedio casero o medicamentos de venta libre.