Artritis reumatoide y pulmones
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune (cuando el sistema de defensas ataca por error tejidos sanos). Afecta sobre todo las articulaciones, pero también puede causar enfermedad pulmonar. El sistema de defensas ataca el recubrimiento de las articulaciones y causa inflamación, dolor e hinchazón. En algunos casos, esa inflamación también llega a los pulmones y provoca complicaciones.
Los factores de riesgo de enfermedad pulmonar por artritis reumatoide incluyen:
- Inmunosupresores: Algunas medicinas que regulan el sistema de defensas en personas con AR pueden aumentar el riesgo de infecciones, que pueden afectar los pulmones.
- Toxicidad por medicamentos para la AR: Ciertos fármacos usados para tratar la AR pueden tener efectos tóxicos directos en los pulmones y contribuir a la enfermedad pulmonar.
Los síntomas de la enfermedad pulmonar asociada con la artritis reumatoide pueden variar, pero a menudo incluyen:
- Falta de aire
- Tos crónica (por mucho tiempo)
- Dolor en el pecho
- Cansancio
- Menor tolerancia al ejercicio (se cansa más al hacer actividad)
La enfermedad pulmonar puede afectar mucho la salud y la calidad de vida. Puede causar disminución de la función pulmonar, dificultad para respirar y mayor riesgo de infecciones respiratorias. En casos graves, puede causar insuficiencia respiratoria o incluso la muerte.
El tratamiento de la enfermedad pulmonar relacionada con la artritis reumatoide se enfoca en controlar los síntomas, frenar el avance y prevenir complicaciones. Las opciones incluyen:
- Medicamentos: Se pueden recetar corticoides o inmunosupresores para reducir la inflamación en los pulmones y controlar la respuesta autoinmune.
- Rehabilitación pulmonar: Incluye ejercicios y terapias para mejorar la función pulmonar y la salud respiratoria en general.
- Oxígeno suplementario: Puede necesitarse si la función pulmonar está muy disminuida.
Aunque no siempre es posible prevenir por completo la enfermedad pulmonar, las personas con artritis reumatoide pueden reducir su riesgo:
- Acuda a controles médicos regulares. Esto permite detectar y manejar a tiempo posibles complicaciones en los pulmones.
- Deje de fumar y evite el humo de segunda mano. Esto ayuda a bajar el riesgo de enfermedad pulmonar.
- Tome sus medicinas como se le indicó y siga su plan de tratamiento para la artritis reumatoide. Esto ayuda a controlar la inflamación y a reducir el riesgo de complicaciones, incluida la enfermedad pulmonar.
- Tome precauciones como lavarse las manos con frecuencia, evitar el contacto cercano con personas enfermas y vacunarse contra infecciones respiratorias como la influenza (gripe) y la neumonía. Esto ayuda a prevenir enfermedades respiratorias que podrían empeorar la enfermedad pulmonar.
Recuerde que cada persona es diferente. Si tiene artritis reumatoide, consulte a su profesional de la salud para recibir consejos y medidas de prevención personalizadas según su riesgo y su situación.