Artritis reumatoide y depresión

Descripción general

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta sobre todo las articulaciones. También puede causar muchos efectos fuera de las articulaciones. Puede afectar el estado de ánimo y el sueño. La depresión es una complicación común en la AR. Hay varios factores que contribuyen a que aparezca.

Un factor de riesgo es la actividad de la enfermedad. Los estudios muestran una relación fuerte entre cuán activa está la AR y el nivel de depresión. Cuando la AR está activa, causa inflamación en el cuerpo. Esto aumenta sustancias inflamatorias llamadas citocinas. Estas sustancias pueden cruzar la barrera que protege el cerebro (barrera hematoencefálica) y afectar el sistema nervioso central. Esto puede contribuir a la depresión.

Otro factor de riesgo son las limitaciones para hacer cosas de todos los días. La AR puede causar dolor, rigidez y menor movilidad. Esto puede dificultar sus actividades diarias. Estas limitaciones pueden causar frustración, impotencia y tristeza. Estos son síntomas comunes de depresión.

Los síntomas de depresión incluyen:

  • Tristeza constante.
  • Perder el interés o el gusto por actividades que antes disfrutaba.
  • Cambios en el apetito o el peso.
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado.
  • Cansancio o falta de energía.
  • Sentirse sin valor o con culpa.
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • Pensamientos de muerte o de suicidio.

La depresión puede afectar su vida diaria y empeorar mucho su calidad de vida. Los pensamientos de suicidio o de hacerse daño son una emergencia médica y pueden requerir atención inmediata. Además de llamar a su médico o ir a la sala de emergencias por ideas suicidas, puede comunicarse con la National Suicide and Crisis Lifeline las 24 horas del día, los 7 días de la semana, marcando 988. Hay apoyo por voz, texto o chat.

La depresión afecta la salud más allá de lo emocional. También puede causar:

  • Más sensibilidad al dolor.
  • Que los tratamientos funcionen menos.
  • Mayor riesgo de incapacidad laboral.
  • Mayor riesgo de muerte.
  • Mayor riesgo de problemas del corazón, como ataques al corazón.

El tratamiento de la depresión en personas con AR suele incluir medicamentos y terapia. Un profesional de salud puede recetar medicamentos antidepresivos para aliviar los síntomas. Además, la terapia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), puede ayudar a cambiar pensamientos negativos y a desarrollar estrategias para afrontar la situación.

El objetivo del tratamiento es mejorar su bienestar general y su calidad de vida. Al controlar bien los síntomas físicos de la AR y los síntomas emocionales de la depresión, usted puede tener mejores resultados en su salud y en su vida diaria.

Tal vez no se pueda prevenir por completo la depresión relacionada con la AR, por su relación compleja con la enfermedad. Sin embargo, usted puede reducir el riesgo si:

  • Busca diagnóstico y tratamiento de la AR a tiempo. Un manejo eficaz de los síntomas puede bajar el riesgo de depresión.
  • Mantiene buena comunicación con sus profesionales de salud. Hable con regularidad sobre sus emociones y preocupaciones para que actúen a tiempo si aparece depresión.
  • Practica actividades de autocuidado. Haga ejercicio con regularidad, duerma lo suficiente, use técnicas de relajación y dedique tiempo a pasatiempos o intereses. Esto puede mejorar su ánimo y bajar el riesgo de depresión.
  • Construye una red de apoyo. Rodéese de amistades, familiares y/o únase a grupos de apoyo para recibir acompañamiento emocional en momentos difíciles.
  • Considera ayuda profesional. Si los síntomas de depresión siguen o empeoran a pesar del autocuidado, busque ayuda de profesionales de salud mental con experiencia en enfermedades crónicas como la AR.

Estas estrategias pueden ayudar a bajar el riesgo de depresión en personas con AR. Siempre consulte con sus profesionales de salud para recibir consejos y orientación personalizados según su situación.