Opciones de medicamentos para tratar la artritis reumatoide

Descripción general

Hay varios tipos de medicamentos para tratar la artritis reumatoide (AR). Cada tipo actúa de forma distinta para ayudar a tratar la enfermedad. La siguiente información es un resumen general. Las opciones de medicamentos para la AR incluyen:

Antiinflamatorios no esteroides (AINE):

  • Los AINE ayudan a aliviar síntomas como dolor e hinchazón.
  • Posibles efectos secundarios: malestar estomacal, úlceras, menor función de los riñones o reacciones alérgicas. Es importante tomarlos como se le indique e informar a su médico si tiene algún efecto adverso.

Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME):

  • Los FAME actúan contra la inflamación en todo el cuerpo y ayudan a frenar el avance de la enfermedad. Pueden reducir el dolor, la hinchazón y el daño en las articulaciones.
  • Posibles efectos secundarios: sistema inmunitario más débil; disminución en la producción de células sanguíneas (médula ósea); daño en el hígado y los riñones; problemas del estómago e intestinos; y desgaste del cartílago. Se necesita control regular con un profesional de la salud para vigilar estos riesgos.

Corticosteroides (esteroides):

  • Tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación en la AR.
  • El uso prolongado puede causar efectos secundarios como sistema inmunitario debilitado, aumento de peso, adelgazamiento de los huesos, aumento del azúcar en la sangre y cambios de ánimo. Por lo general se recetan a corto plazo y en dosis bajas.

Medicamentos para bajar el colesterol:

  • Estos medicamentos pueden ayudar a disminuir la inflamación y prevenir el desgaste del cartílago en algunos contextos de AR.

Medicina tradicional china:

  • Puede incluir Gastrodia elata, que puede tener efectos para aliviar el dolor y disminuir la inflamación.

Recuerde que cada persona puede responder de manera diferente a los medicamentos. Es esencial trabajar de cerca con su profesional de la salud para encontrar el plan de tratamiento más efectivo para sus necesidades. Hable sobre estas opciones con su profesional de la salud antes de empezar cualquier tratamiento nuevo. El control regular y la comunicación abierta con su médico son clave para manejar la AR de forma efectiva.