Cómo se diagnostica la artritis reumatoide

Descripción general

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las articulaciones. Causa dolor, hinchazón, rigidez y sensación de calor.

Para diagnosticar la AR, el equipo de salud puede usar una combinación de examen físico, análisis de sangre y estudios por imágenes u otros procedimientos. Algunos métodos comunes son:

  • Examen físico: La o el médico revisará sus articulaciones y observará cómo se mueve y realiza sus actividades diarias. También puede buscar sarpullido o nódulos en la piel y escuchar su pecho para detectar signos de inflamación en los pulmones.
  • Análisis de sangre: Varios análisis pueden indicar si usted tiene AR y qué tan grave es. Dos análisis comunes son:
  • Factor reumatoide (FR): Busca un anticuerpo llamado FR que suele estar presente en personas con AR. Sin embargo, no todas las personas con AR dan positivo.
  • Anticuerpo anti‑péptido cíclico citrulinado (anti‑CCP): Busca anticuerpos específicos que aparecen en muchas personas con AR. Puede detectar la AR incluso antes de que tenga síntomas.
  • Estudios por imágenes: Las radiografías, la resonancia magnética (RM) y la ecografía dan imágenes detalladas de sus articulaciones, huesos, músculos y de la inflamación. Ayudan a diagnosticar la AR y a evaluar cuánto daño hay en las articulaciones.

En algunos casos, se pueden hacer pruebas adicionales para determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la AR. Estas incluyen:

  • Tomografía computarizada (TC): Muestra imágenes en secciones del cuerpo.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Muestra cómo funcionan los tejidos.
  • Gammagrafía ósea: Estudio especial para ver los huesos.
  • Absorciometría dual de rayos X (DEXA): Prueba para medir la densidad de los huesos.

Estas pruebas ayudan a evaluar qué tanto daño hay en las articulaciones y la gravedad de la AR.

Los especialistas que participan en el diagnóstico pueden incluir reumatólogos, médicos que se especializan en artritis y en problemas de huesos, músculos y articulaciones.

Recuerde: es importante consultar con un profesional de la salud si sospecha que tiene AR u otra afección. Pueden darle asesoría personalizada y guiarle en el proceso de diagnóstico.