Cannabis para tratar la artritis reumatoide
El cannabis es una planta que se usa con fines recreativos y medicinales. Las personas usan distintas partes de la planta, como las hojas secas y el aceite de semillas, para sentir efectos agradables y aliviar síntomas de varias enfermedades, incluido el dolor crónico. El cannabis contiene compuestos llamados cannabinoides, que tienen efectos diferentes en el cuerpo.
Una de las enfermedades que a veces se trata con cannabis es la artritis reumatoide (AR). La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las articulaciones. Estudios han mostrado que el cannabis y los cannabinoides pueden tener efectos antiinflamatorios y ayudar a regular el sistema inmunitario. Esto puede beneficiar a las personas con AR, porque ayuda a aliviar el dolor y a mejorar la función de las articulaciones.
Además de sus propiedades antiinflamatorias, el cannabis también puede ayudar a mejorar la calidad del sueño en personas con artritis reumatoide. Los problemas del sueño son comunes en esta enfermedad, y se ha visto que el cannabis puede disminuirlos y acortar el tiempo para dormirse.
Es importante saber que el uso de cannabis para tratar la artritis reumatoide aún se está investigando. Aunque el cannabis puede reducir los síntomas en algunas personas, no hay pruebas de que cure la enfermedad o cambie su evolución. También vale la pena mencionar que gran parte del apoyo al cannabis para el dolor por la artritis viene de informes de personas o de estudios en animales. Sin embargo, algunos estudios han mostrado resultados prometedores, en especial con el cannabinoide CBD (cannabidiol), que tiene efectos antiinflamatorios. Las leyes locales sobre el uso de cannabis, incluso el uso medicinal, pueden variar. Es importante hablar del tratamiento de la AR con su profesional de la salud, quien puede aconsejarle sobre opciones de tratamiento que tomen en cuenta sus factores personales.
El cannabis podría tener beneficios para tratar la artritis reumatoide (AR) por sus propiedades antiinflamatorias. Aún no se sabe con exactitud cómo actúa en el cuerpo. Sin embargo, el cannabis, en especial el cannabidiol (CBD), podría ayudar a aliviar los síntomas de la AR de varias formas:
- Efectos antiinflamatorios: Se ha visto que el CBD tiene efectos antiinflamatorios. Esto podría reducir la inflamación y el dolor de la AR. En un estudio de 2020, los investigadores hallaron evidencia de que el CBD reduce la producción de moléculas que contribuyen al desgaste del cartílago en la AR.
- Regulación del sistema inmunitario: Los cannabinoides (sustancias activas de la planta de cannabis), incluido el CBD, pueden ayudar a regular el sistema inmunitario. Esto puede ser útil en la AR, que es una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema inmunitario ataca por error las articulaciones. Al ajustar la respuesta inmunitaria, los cannabinoides podrían ayudar a disminuir la inflamación y el dolor en las articulaciones.
- Alivio del dolor: Muchas personas con AR tienen dolor crónico. Se ha informado que el CBD ayuda a manejar el dolor en general. Un estudio de 2018 encontró que, entre quienes reportaron usar CBD para tratar un problema de salud, el dolor fue el motivo más común.
- Mejora del sueño: El cannabis también podría mejorar la calidad del sueño y disminuir las interrupciones del sueño. Esto puede ayudar a personas con AR que a menudo tienen problemas para dormir.
Es importante saber que, aunque hay algo de evidencia para usar cannabis a fin de aliviar el dolor por artritis, se necesita más investigación para conocer sus posibles beneficios y su seguridad en el tratamiento de enfermedades reumáticas como la AR. Se recomienda que usted hable sobre el uso de cannabis con su profesional de salud, tomando en cuenta sus factores personales y opciones de tratamiento.
Cuando se trata de usar o tomar cannabis medicinal, hay varias cosas a considerar. Aquí tiene consejos y precauciones:
- Hable con su médico: Antes de usar cannabis medicinal, consulte con su médico. Él o ella puede guiarle y ayudarle a saber si es una buena opción para usted. Es muy importante hablar con su médico si toma otros medicamentos o suplementos, porque el cannabis puede interactuar con ellos.
- Use cannabis de grado médico: Si decide usar cannabis medicinal, pregunte a su médico por lugares autorizados o dispensarios que se especializan en cannabis medicinal. En estos lugares debe haber personal capacitado que pueda responder sus preguntas sobre salud.
- Conozca los diferentes métodos de uso: Hay varias formas de usar cannabis medicinal. Por ejemplo: fumar o vapear, comer comestibles como gomitas o galletas, tomar pastillas o cápsulas de gel, inhalar aceites, o aplicar cremas o geles. La mejor forma para usted depende de sus necesidades y preferencias.
- Revise las políticas de su trabajo: Infórmese sobre las reglas de su empleador sobre el uso de cannabis. En ciertos trabajos, usar cannabis puede causar medidas disciplinarias. Verifique si su empleador tiene una política sobre cannabis medicinal antes de usarlo.
- Infórmese sobre las leyes locales: Las leyes locales pueden afectar la disponibilidad del cannabis medicinal. También es importante conocer las leyes sobre manejar u otras actividades mientras usa cannabis.
- Espere algo de prueba y error: El cannabis medicinal afecta distinto a cada persona. Encontrar el producto y el método adecuados puede requerir prueba y error. Tal vez deba probar varios productos o métodos antes de hallar lo que mejor le funcione.
También es muy importante conocer los posibles efectos secundarios y precauciones del uso de cannabis:
- Posibles efectos secundarios: Algunos efectos indeseados del uso de cannabis (marihuana) incluyen: dependencia (necesitar más para lograr el mismo efecto), síntomas de abstinencia, aumento de la frecuencia cardíaca, problemas para respirar, mareo, reacción más lenta, problemas para concentrarse, aprender y recordar, problemas de salud mental en personas con predisposición, e interacciones con otros medicamentos (puede cambiar cómo actúan). Estos efectos pueden aumentar con el uso a largo plazo.
- Productos a base de CBD: Tenga en cuenta que algunas sustancias individuales del cannabis, como el CBD (cannabidiol), podrían no tener todos estos riesgos.
- Riesgos a corto y largo plazo: El cannabis puede causar efectos a corto plazo como cambios en la percepción, cambios de ánimo, confusión, dificultad para moverse con coordinación, problemas para concentrarse y problemas de memoria. Dosis altas pueden desencadenar alucinaciones y delirios en personas con antecedentes familiares de psicosis o esquizofrenia (trastornos graves de salud mental). La investigación sobre los riesgos a largo plazo del uso diario o casi diario aún está en curso.
Recuerde: aunque estos consejos y precauciones ofrecen una guía general para usar el cannabis de forma segura, siempre es mejor consultar con su médico antes de iniciar cualquier tratamiento o medicamento nuevo. Su médico puede darle consejos personalizados según su salud.