Acerca de la artritis idiopática juvenil

Descripción general

La artritis idiopática juvenil (AIJ) es una enfermedad inflamatoria de larga duración que afecta sobre todo a niñas, niños y adolescentes. Es el tipo de artritis más común en la infancia.

La AIJ causa inflamación en las articulaciones. Esto produce dolor en las articulaciones, hinchazón, calor, rigidez y menos movimiento.

No se conoce la causa exacta. Se cree que es un problema autoinmunitario: el sistema de defensas ataca por error los tejidos sanos de las articulaciones.

La duración de la enfermedad varía. En algunos casos dura meses o años. En otros, puede convertirse en un problema de por vida si no se trata.

La AIJ también puede afectar partes del cuerpo fuera de las articulaciones, como los ojos, la piel y órganos internos.

Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado ayudan a controlar los síntomas y a prevenir complicaciones.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de la artritis idiopática juvenil (AIJ) aún no se entienden por completo. Sin embargo, los investigadores creen que una combinación de factores genéticos y del ambiente influye en su aparición. Cambios en varios genes, incluidos los del antígeno leucocitario humano (HLA), pueden aumentar el riesgo de desarrollar AIJ. En las personas con AIJ, la respuesta de inflamación del sistema inmunitario dura más tiempo, sobre todo al mover las articulaciones.

Factores de riesgo de la AIJ:

  • Factores genéticos: Ciertos genes, como los del HLA, pueden aumentar el riesgo de desarrollar AIJ.
  • Factores del ambiente: Aunque todavía no se sabe cuáles en forma específica, pueden contribuir al desarrollo de la AIJ junto con los factores genéticos.

Es importante saber que estos factores no garantizan que se desarrolle la AIJ. Si le preocupa el riesgo o los síntomas de su hija o su hijo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa.

Síntomas

Los síntomas más comunes al inicio de la artritis idiopática juvenil (AIJ) incluyen:

  • Dolor en las articulaciones
  • Rigidez en las articulaciones
  • Movimiento limitado
  • Articulaciones calientes e hinchadas
  • Cojera
  • Enrojecimiento en la zona afectada
  • Ganglios linfáticos hinchados

A medida que la AIJ avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Fiebre que regresa
  • Sarpullido
  • Inflamación de los ojos (uveítis)
  • Cansancio
  • Ojos secos
  • Visión borrosa
  • Falta de apetito

Los síntomas específicos pueden variar según el tipo de AIJ. Además, algunos niños con AIJ pueden tener problemas de crecimiento y cambios en la piel, como sarpullidos.

Otras enfermedades pueden tener síntomas parecidos. Recuerde: si usted o su hijo o su hija presenta alguno de estos síntomas, es esencial consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artritis idiopática juvenil (AIJ) incluye descartar otras afecciones que puedan causar los síntomas. Para ayudar con el diagnóstico de la AIJ, los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud buscará señales de AIJ, como dolor e hinchazón en las articulaciones.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden recomendar pruebas, por ejemplo, un análisis de sangre, para buscar señales de inflamación y descartar otras afecciones.
  • Estudios de imagen: Se pueden hacer radiografías o una resonancia magnética (RM) para evaluar daño o inflamación en las articulaciones.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Aspiración de la articulación (artrocentesis): Consiste en extraer líquido de una articulación inflamada para analizarlo y ver si hay inflamación o infección.
  • Medición de la actividad de la enfermedad: El profesional puede usar herramientas estandarizadas para medir qué tan activa y grave está la AIJ, como la Puntuación de Actividad de la Artritis Juvenil (JADAS, por sus siglas en inglés).
  • Evaluación funcional: Evaluar qué tanto puede hacer su hijo o hija en las actividades diarias y su calidad de vida ayuda a entender el impacto de la AIJ.

Detectar a tiempo la enfermedad activa en las articulaciones es clave para prevenir más problemas físicos, como daño permanente en las articulaciones y debilidad muscular. También es importante que los niños con AIJ se hagan exámenes de ojos con regularidad para vigilar y prevenir complicaciones por inflamación ocular.

Es importante que acuda a control con su profesional de la salud si los síntomas de su hijo o hija empeoran o cambian después de estos exámenes. El profesional revisará los resultados y decidirá los pasos a seguir.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la artritis idiopática juvenil (AIJ) son:

  • Controlar la inflamación
  • Reducir el dolor y la rigidez
  • Prevenir daño en las articulaciones y en los órganos
  • Mejorar la función de las articulaciones
  • Favorecer el crecimiento y el desarrollo físico y psicosocial de los niños con AIJ, para que puedan participar en actividades normales como la escuela, el trabajo, los deportes, la vida social y la vida familiar
  • Lograr la remisión: la meta final es llegar a un estado con poca o ninguna actividad de la enfermedad ni síntomas

Para lograr estas metas, se recomienda combinar varias opciones:

  • Medicamentos: se puede usar uno o más tipos de medicamentos para tratar la AIJ.
  • Antiinflamatorios no esteroides (AINE): ayudan a reducir el dolor y la hinchazón. A menudo son los primeros medicamentos que se usan para la AIJ. Están disponibles sin receta o con receta. Consulte al profesional de la salud o lea con cuidado las instrucciones de uso para saber la dosis correcta para un niño o una niña.
  • Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME): pueden recetarse para aliviar el dolor, bajar la inflamación y ayudar a frenar la progresión de la AIJ. Un ejemplo de FARME es el metotrexato.
  • Medicamentos biológicos (modificadores de la respuesta biológica): pueden recetarse para ayudar a reducir la inflamación y prevenir daño en las articulaciones. Hay varios tipos. Actúan sobre partes específicas del sistema inmunitario relacionadas con la AIJ.
  • Corticosteroides: pastillas como la prednisona pueden usarse por poco tiempo para tratar la inflamación. En niños con AIJ, a menudo se usan solo hasta que otros medicamentos empiecen a hacer efecto. En algunos casos, los corticosteroides se pueden poner como inyección en una articulación.
  • Fisioterapia: ayuda a mejorar la movilidad de las articulaciones, aliviar el dolor, fortalecer los músculos y prevenir lesiones durante la actividad física.
  • Atención médica regular: los controles frecuentes permiten a los profesionales de la salud vigilar el progreso del tratamiento y hacer ajustes cuando sea necesario.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según la edad del niño, el subtipo de AIJ, la gravedad de la enfermedad y otros factores. Es fundamental consultar a un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.