Acerca de la artritis

Resumen
La artritis es un término general para enfermedades que afectan las articulaciones o los tejidos que las rodean. Puede causar dolor, rigidez, inflamación e hinchazón en la zona afectada del cuerpo. Hay más de 100 tipos de artritis; la artrosis es el tipo más común. Algunos tipos, como la artritis reumatoide, también pueden afectar el sistema inmunitario y los órganos internos. Si no se trata, la artritis puede limitar el movimiento y causar debilidad muscular.
Tipos de artritis

La artritis es un término general. Incluye más de 100 enfermedades que causan inflamación y daño en las articulaciones, los tejidos cercanos y el tejido conectivo (los tejidos que sostienen y unen partes del cuerpo). Esto causa dolor crónico, limita el movimiento y puede provocar discapacidad. Estos son algunos tipos comunes de artritis:

  • Osteoartritis (también llamada artrosis): Es la forma más común. Ocurre cuando el cartílago que amortigua los extremos de los huesos se desgasta con el tiempo. Produce dolor, rigidez e hinchazón en las articulaciones afectadas.
  • Artritis reumatoide (AR): Es una enfermedad autoinmunitaria. El sistema de defensas del cuerpo (sistema inmunitario) ataca por error los tejidos sanos de las articulaciones. Causa inflamación crónica con dolor, hinchazón y rigidez. También puede afectar otras partes del cuerpo.
  • Artritis psoriásica: Se presenta en algunas personas con psoriasis, una afección de la piel con placas rojas y escamosas. Causa dolor, rigidez e hinchazón en las articulaciones, además de síntomas en la piel.
  • Gota: Es un tipo de artritis causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones. Suele afectar el dedo gordo del pie, pero también puede presentarse en otras articulaciones. Los ataques de gota suelen ser repentinos y muy dolorosos.
  • Artritis idiopática juvenil (AIJ): Incluye varios tipos de artritis que aparecen en menores de 16 años. Causa dolor, hinchazón y rigidez en las articulaciones. Puede afectar el crecimiento y el desarrollo a largo plazo.
  • Lupus: Es una enfermedad autoinmunitaria que puede causar inflamación en varias partes del cuerpo, incluidas las articulaciones. El dolor, la hinchazón y la rigidez en las articulaciones son síntomas frecuentes.
  • Espondilitis anquilosante: Afecta sobre todo la columna y las articulaciones sacroilíacas (donde la columna se une a la pelvis). Causa inflamación crónica y puede llevar a rigidez y a que las vértebras se unan entre sí.
Causas y factores de riesgo

Las causas de la artritis cambian según el tipo. En la artrosis (osteoartritis), el cartílago que amortigua las articulaciones se desgasta con el tiempo. Esto hace que el hueso roce con el hueso y se inflame. La artritis reumatoide, en cambio, es una enfermedad autoinmunitaria. El sistema de defensas del cuerpo (sistema inmunitario) ataca por error sus propias articulaciones. Esto causa inflamación y daño.

Algunos factores de riesgo que no se pueden cambiar ni controlar incluyen:

  • Edad: El riesgo de tener artritis aumenta con la edad.
  • Género: Las mujeres tienen más artritis que los hombres.
  • Genética: Tener familiares con artritis aumenta el riesgo.

Por otro lado, hay factores de riesgo que sí se pueden cambiar. Esto puede reducir el riesgo de tener artritis o ayudar a manejar sus síntomas. Algunos de ellos son:

  • Exceso de peso: Cargar más peso pone más presión en las articulaciones, sobre todo en las que soportan peso, como las rodillas y las caderas.
  • Actividad física: Hacer ejercicio con regularidad ayuda a mantener la flexibilidad, la fuerza y la salud de las articulaciones.
  • Alimentación: Comer de forma saludable, con muchas frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, puede ayudar a bajar la inflamación del cuerpo.
  • Lesiones en las articulaciones: Lesiones o golpes previos en una articulación aumentan el riesgo de tener artritis en esa misma articulación.
  • Fumar: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de artritis reumatoide.

Recuerde: algunos factores se pueden modificar o controlar y otros no. Aun así, hacer cambios positivos en su estilo de vida puede mejorar la salud de sus articulaciones y reducir el impacto de los síntomas de la artritis.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la artritis incluyen:

  • Dolor: Las personas con artritis pueden tener dolor en las articulaciones. Este dolor puede estar todo el tiempo, aparecer a veces, o solo al tocar el área afectada.
  • Hinchazón: El área alrededor de las articulaciones puede sentirse caliente, verse roja y verse hinchada. Esta hinchazón también puede dar la sensación de líquido en el área afectada.
  • Rigidez: Las articulaciones pueden sentirse rígidas. Esta rigidez puede durar poco o mucho tiempo.
  • Menos movimiento: La rigidez de las articulaciones puede reducir la capacidad de moverlas.

A medida que la artritis avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos síntomas pueden variar según el tipo de artritis que tenga la persona. Algunos síntomas comunes en etapas posteriores, con la progresión o con mayor gravedad de la artritis incluyen:

  • Cansancio: falta de energía o sentirse cansado.
  • Debilidad: sentirse débil o con menos fuerza.
  • Depresión: sentir tristeza o ánimo bajo.
  • Problemas de movilidad: dificultad para moverse y para realizar tareas diarias.
  • Deformidad de las articulaciones: la artritis reumatoide grave sin tratamiento puede causar deformidad.
  • Dolor crónico: la artritis grave puede causar dolor constante y persistente.
  • Dificultad con las tareas diarias: la artritis puede hacer que sea difícil realizar actividades de todos los días.
Diagnóstico

Para diagnosticar la artritis y determinar el tipo específico, los profesionales de la salud usan una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Estos son los más comunes:

  • Antecedentes médicos: El profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas y si hay antecedentes familiares de artritis o de enfermedades autoinmunes.
  • Examen físico: El profesional revisará sus articulaciones para ver si hay hinchazón, dolor al tocar, calor y menor movimiento de lo normal. También puede buscar otros signos, como nódulos reumatoides (bolitas duras bajo la piel).
  • Pruebas de imagen: Estas pruebas toman imágenes detalladas de sus articulaciones y zonas cercanas. Incluyen radiografías, ecografías y resonancias magnéticas. Ayudan a evaluar el daño en la articulación, la inflamación o cambios típicos de distintos tipos de artritis.
  • Análisis de sangre: Algunas pruebas de sangre ayudan a diagnosticar tipos específicos de artritis. Por ejemplo, en la artritis reumatoide (AR), la sangre puede mostrar anticuerpos (proteínas de defensa) que indican la enfermedad. También se pueden medir marcadores de inflamación para evaluar la inflamación general en el cuerpo.

Además de estos exámenes y pruebas comunes, hay otros que el profesional de la salud puede usar para determinar el tipo específico de artritis:

  • Prueba electrodiagnóstica: Evalúa la actividad eléctrica de los nervios y puede mostrar si hay alteraciones.
  • Pruebas de líquido y tejido: Se puede hacer un análisis del líquido de la articulación o una biopsia (toma de una pequeña muestra) de la piel o del músculo para detectar problemas.

Como hay más de 100 tipos de artritis, los profesionales de la salud adaptarán el proceso de diagnóstico según sus síntomas y antecedentes médicos. Aunque el dolor de articulaciones de vez en cuando no significa artritis, el dolor persistente o los signos tempranos de daño en las articulaciones deben ser evaluados por un profesional de la salud. Usarán una combinación de estos exámenes, pruebas y procedimientos para darle un diagnóstico preciso y determinar el tipo de artritis que pueda tener.

Opciones de tratamiento

Los objetivos generales del tratamiento de la artritis son controlar el dolor y otros síntomas, mantener o mejorar la función de las articulaciones, mejorar su calidad de vida y prevenir más daño articular. Se recomiendan los siguientes enfoques de tratamiento:

Medicamentos:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Son medicamentos de venta libre, como ibuprofeno y naproxeno sódico. Ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
  • Analgésicos: Alivian el dolor, pero no reducen la inflamación. Ejemplos: paracetamol y tramadol.
  • Por su riesgo de dependencia y adicción a los opioides, el tramadol suele indicarse solo por poco tiempo, no como solución a largo plazo para el dolor por artritis.
  • Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME): Se usan en formas inflamatorias de artritis, como la artritis reumatoide. Ayudan a frenar o detener que el sistema inmunitario ataque las articulaciones. Ejemplos: metotrexato e hidroxicloroquina.
  • Inyecciones de corticosteroides (medicamentos tipo cortisona): Se aplican directamente en la articulación afectada para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • El uso excesivo de corticosteroides se ha relacionado con daño en la articulación y desgaste del cartílago. Esto puede causar inestabilidad a largo plazo y empeorar la artritis.
  • Medicamentos biológicos: Son fármacos que actúan sobre el sistema inmunitario para reducir la inflamación en enfermedades como la artritis reumatoide y la artritis psoriásica.

Procedimientos terapéuticos:

  • Fusión de la articulación (artrodesis): En algunos casos, se recomienda una cirugía para unir los huesos de una articulación. Esto reduce el dolor y mejora la estabilidad.
  • Cirugía de reemplazo de la articulación: En articulaciones muy dañadas, como caderas o rodillas, puede hacerse un reemplazo para aliviar el dolor y recuperar la función.
  • Fisioterapia: Trabajar con una o un fisioterapeuta ayuda a crear un plan de ejercicios personalizado, mejorar la movilidad y aprender técnicas para manejar el dolor.

Cambios en el estilo de vida:

  • Ejercicio regular: La actividad física regular ayuda a reducir el dolor, mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones. Se recomiendan ejercicios de bajo impacto, como nadar o andar en bicicleta.
  • Control del peso: Mantener un peso saludable reduce la carga sobre las articulaciones, en especial las que soportan peso, como rodillas y caderas.
  • Alimentación equilibrada: Comer de forma sana y equilibrada puede ayudar a reducir la inflamación. Tienen propiedades antiinflamatorias las frutas, verduras, granos integrales y los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el pescado.
  • Protección de las articulaciones: Tome medidas para evitar más daño. Use dispositivos de apoyo como férulas o soportes, practique buena postura y evite movimientos repetitivos o actividades que fuerzan las articulaciones.

Tratamientos alternativos:

  • Cremas o geles tópicos para el dolor: Aplicarlos directamente en la articulación afectada puede aliviar el dolor en esa zona.
  • Remedios caseros: Algunas personas alivian ciertos tipos de artritis con calor o frío, suplementos herbales como cúrcuma o jengibre, o productos tópicos naturales como crema de capsaicina.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según su situación y sus metas de salud. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones personalizadas.

La idoneidad y la dosis de los medicamentos dependen de muchos factores y de cada persona. Revise con su profesional de la salud la dosis y los posibles efectos secundarios adicionales, o consulte la información que viene con el medicamento.

Avance o complicaciones

La evolución y las complicaciones de la artritis pueden variar según el tipo específico. Aun así, tenga en cuenta lo siguiente:

  • La artritis es una afección crónica (de largo plazo). Suele durar mucho tiempo o toda la vida.
  • Con el tiempo, la artritis puede causar daño en las articulaciones y deformidades.
  • El dolor y la rigidez en las articulaciones son síntomas comunes que pueden empeorar con el tiempo.
  • La evolución varía de una persona a otra. Algunas tienen síntomas leves y otras más graves.

Complicaciones de la artritis:

  • Sin tratamiento adecuado, la artritis puede causar complicaciones como enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, daño en las articulaciones e inflamación en todo el cuerpo.
  • El dolor crónico por artritis puede afectar la calidad de vida. Puede limitar la capacidad para hacer actividades diarias y participar en pasatiempos o trabajo.
  • En algunos casos, la artritis puede causar discapacidad y movilidad reducida.

Impacto del tratamiento en la artritis:

  • Aunque hoy no hay cura para la artritis, el tratamiento es clave para controlar la enfermedad y reducir los síntomas.
  • Las opciones de tratamiento varían según el tipo y la gravedad de la artritis. Pueden incluir medicamentos, fisioterapia (terapia física), terapia con calor o frío, masaje, acupuntura y cirugía.
  • La meta del tratamiento es aliviar el dolor, reducir la inflamación, frenar el avance del daño en las articulaciones y mejorar la calidad de vida.
  • Recibir el tratamiento adecuado puede mejorar mucho la calidad de vida al reducir el dolor y aumentar la movilidad.

Es importante saber que el pronóstico (cómo puede evolucionar la enfermedad) y el efecto del tratamiento pueden variar según el tipo específico de artritis. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación. Esta persona puede recomendar tratamientos adecuados y ayudarle a manejar su enfermedad de forma eficaz.