Complicaciones de la sepsis
Descripción general
La sepsis es una complicación grave que puede surgir por una infección. Puede causar problemas serios, como daño en los tejidos, falla de órganos e incluso la muerte. Sin embargo, hay formas de prevenir y tratar estas complicaciones. A continuación, algunas complicaciones de la sepsis y cómo enfrentarlas:
- Cambios en el funcionamiento del sistema inmunitario (las defensas del cuerpo): La sepsis puede afectar las defensas, y el cuerpo tiene más dificultad para combatir infecciones. Para prevenir esto, es importante recibir tratamiento para la sepsis a tiempo. Reconocer y tratar la sepsis temprano mejora las probabilidades de sobrevivir y reduce el riesgo de problemas en el sistema inmunitario.
- Daño en los riñones o insuficiencia renal (cuando los riñones dejan de funcionar): La sepsis puede dañar los riñones y causar que fallen. Para prevenir o tratar esta complicación, es clave recibir atención médica adecuada al inicio de la sepsis. Esto incluye dar antibióticos pronto y administrar líquidos por vía intravenosa (IV) y medicamentos para subir la presión arterial (vasopresores) en pacientes con presión baja o niveles altos de lactato en la sangre (una sustancia en la sangre).
- Necesidad de amputación de una extremidad: En algunos casos, la sepsis grave puede causar daño en los tejidos que requiere amputar una pierna o un brazo. Para prevenir esto, es importante controlar la fuente de la infección y retirar cualquier catéter permanente infectado (tubos que se dejan puestos para drenar orina o líquidos) como parte del cuidado temprano en el hospital.
- Problemas de memoria o concentración: Las personas que sobreviven a la sepsis pueden tener dificultades para pensar, recordar o concentrarse. A esto se le llama síndrome possepsis. No hay un tratamiento específico para este síndrome, pero la terapia física, la terapia ocupacional y la terapia del habla han demostrado ayudar a quienes desarrollan debilidad que antes no tenían.
- Otros síntomas del síndrome possepsis: También puede causar depresión o cambios de ánimo, falta de energía, dificultad para dormir, poco apetito, falta de aire, hinchazón en los brazos o las piernas, alucinaciones, dolor incapacitante en los músculos o las articulaciones, ataques de pánico, recuerdos angustiantes que regresan de repente o pesadillas. Si usted presenta alguno de estos síntomas después de sobrevivir a la sepsis, busque atención médica y coméntelos con su proveedor de atención médica.
Para ayudar a reducir el riesgo de infecciones que lleven a sepsis y de complicaciones por sepsis:
- Busque atención médica de inmediato si cree que tiene una infección.
- Cuide los problemas de salud que ya tiene.
- Lávese las manos con frecuencia y mantenga una buena higiene para prevenir infecciones.
- Mantenga limpias las heridas y los cortes.
- Mantenga al día sus vacunas.
- Haga terapia física después de recuperarse de la sepsis.
Recuerde: aunque estas medidas pueden reducir el riesgo de complicaciones por sepsis, siempre es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizados según su situación.