Causas y factores de riesgo de la sepsis
La sepsis es una afección grave. Ocurre cuando la respuesta del cuerpo a una infección causa inflamación en todo el cuerpo.
Factores de riesgo no modificables (los que no se pueden cambiar) para la sepsis:
- Edad: Aumentar la edad es un factor importante. A medida que las personas envejecen, su sistema de defensas (sistema inmunitario) puede debilitarse, y esto las hace más propensas a infecciones como la sepsis.
- Sexo asignado al nacer: Aunque la sepsis puede afectar a cualquier persona sin importar el sexo asignado al nacer, algunos estudios han encontrado que los varones podrían tener un riesgo un poco mayor que las mujeres. Aún no se entienden bien las razones de esta diferencia.
- Genética: Los factores genéticos pueden influir en qué tan propensa es una persona a la sepsis. Tener antecedentes familiares de sepsis u otras infecciones relacionadas puede aumentar el riesgo.
- Raza o etnia: Algunos grupos raciales o étnicos pueden tener más susceptibilidad a la sepsis. Por ejemplo, estudios han mostrado que algunas personas indígenas, nativas de América, aborígenes o negras podrían tener más riesgo de presentar sepsis grave que las personas blancas. Las razones de estas diferencias son complejas y tienen muchos factores.
- Ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
- Infección activa en el torrente sanguíneo.
Es importante recordar que, aunque estos factores no modificables pueden aumentar el riesgo de tener sepsis, no significan que una persona necesariamente la desarrollará. Muchos otros factores, incluidos los que sí se pueden cambiar y las circunstancias de cada persona, también influyen en el riesgo total de sepsis.
Aunque algunos factores de riesgo de sepsis (una infección grave que afecta todo el cuerpo) no se pueden cambiar, hay otros que sí se pueden modificar para bajar su riesgo. Estos son algunos:
- Enfermedades crónicas: Tener enfermedades crónicas como hipertensión (presión arterial alta), cáncer, VIH (virus de la inmunodeficiencia humana)/sida, diabetes mellitus (diabetes), enfermedades renales crónicas, enfermedades cardiovasculares, enfermedad de las arterias coronarias, obesidad y enfermedades del hígado aumenta el riesgo de presentar sepsis. Maneje estas afecciones con medicamentos, cambios en el estilo de vida y consultas y exámenes médicos regulares para ayudar a reducir el riesgo.
- Prevención de infecciones: Las infecciones pueden causar sepsis. Tome medidas para prevenirlas. Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia. Use desinfectante de manos cuando no haya agua y jabón. Mantenga las heridas limpias y cubiertas.
- Vacunación: Mantenerse al día con las vacunas recomendadas ayuda a prevenir infecciones que pueden llevar a sepsis. Las vacunas contra la gripe, la neumonía y la meningitis pueden reducir mucho el riesgo de presentar sepsis.
- Dejar de fumar: Fumar debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de infecciones. Dejar de fumar mejora su salud general y baja las probabilidades de presentar sepsis.
- Consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol debilita el sistema inmunitario y lo hace más propenso a infecciones. Limite el consumo de alcohol o busque ayuda por problemas con el alcohol para bajar el riesgo de sepsis.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo se pueden modificar, no garantizan prevenir por completo la sepsis. Sin embargo, al hacer estos cambios positivos y manejar bien sus enfermedades crónicas, usted puede reducir de forma importante su riesgo de presentar sepsis.
Para prevenir o reducir la posibilidad de tener sepsis (respuesta grave del cuerpo a una infección), usted puede hacer lo siguiente:
- Practique una buena higiene de manos: Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia. Esto ayuda a evitar la propagación de infecciones que pueden llevar a sepsis.
- Mantenga al día sus vacunas recomendadas: Las vacunas pueden ayudar a prevenir ciertas infecciones que pueden causar sepsis. Hable con su profesional de la salud sobre cuáles se recomiendan para usted.
- Mantenga los cortes limpios y cubiertos: Si tiene algún corte o herida, manténgalo limpio y cubierto hasta que sane por completo. Así evita que entren bacterias al cuerpo y causen una infección.
- Controle y trate sus problemas de salud: Si tiene problemas de salud de base, como enfermedad pulmonar crónica o un sistema inmunitario debilitado, contrólelos de cerca y siga las indicaciones de su profesional de la salud para el tratamiento. Manejar bien estas afecciones puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar sepsis.
- Conozca las señales y los síntomas de sepsis: Saber reconocerlos es clave para buscar atención médica rápida. Las señales comunes incluyen fiebre, latidos rápidos del corazón, dificultad para respirar, dolor intenso o malestar extremo y confusión. Si presenta alguno de estos síntomas, busque atención médica de inmediato.
- Busque atención médica urgente si sospecha sepsis: La sepsis es una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato. Si sospecha que usted o alguien que conoce puede tener sepsis, busque atención médica urgente para evitar que empeore.
Aunque estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar sepsis, siempre es buena idea consultar a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. Esa persona puede darle recomendaciones específicas según su salud y sus necesidades.