Información sobre la linfadenitis (ganglios linfáticos inflamados)

Descripción general

La linfadenitis es la inflamación (hinchazón) de uno o más ganglios linfáticos. Por lo general la causa una infección por bacterias, virus o hongos. Los síntomas pueden incluir escalofríos, fiebre y ganglios linfáticos muy dolorosos e hinchados. Esta afección puede parecerse a otras enfermedades, como la linfadenitis mesentérica (inflamación de ganglios del abdomen), que se parece a la apendicitis.

La linfadenopatía, en cambio, se refiere a ganglios linfáticos hinchados sin infección.

Es importante buscar tratamiento para la linfadenitis, ya que requiere antibióticos para tratar la infección.

La linfangitis es una afección relacionada que afecta los vasos (conductos) linfáticos. Involucra infección e inflamación de esos conductos. Puede empezar por una infección bacteriana de la piel y puede presentarse con rayas rojas u oscuras que salen del sitio de la lesión, junto con hinchazón, dolor y calor. La linfangitis necesita tratamiento rápido para evitar complicaciones.

Causas y factores de riesgo

La causa más común de la linfadenitis (inflamación de los ganglios linfáticos) son las infecciones por bacterias. Las infecciones por virus y hongos también pueden contribuir. Algunas causas específicas incluyen heridas punzantes, infecciones de la piel no tratadas o muy graves, picaduras de insectos y heridas quirúrgicas infectadas. Las personas con antecedente de linfedema (acumulación de líquido linfático y hinchazón) o con el sistema inmunitario debilitado tienen más riesgo de linfadenitis.

Factores de riesgo de la linfadenitis:

  • Edad: es más común en niños y niñas.
  • Género: afecta por igual a hombres y mujeres.
  • Predisposición genética: ciertos factores genéticos pueden aumentar el riesgo de presentar linfadenitis.

Para reducir el riesgo, mantenga buena higiene y trate de inmediato cualquier infección o herida.

Tenga en cuenta que esta información se basa en conocimientos generales y pueden existir otros factores que contribuyan al desarrollo de la linfadenitis. Siempre se recomienda consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Síntomas tempranos comunes de la linfadenitis (inflamación de los ganglios linfáticos):

  • Ganglios linfáticos hinchados y muy dolorosos
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Sentirse enfermo
  • Enrojecimiento de la piel sobre el ganglio
  • Bulto visible en la zona del ganglio

Cuando la linfadenitis empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Fiebre que no se quita
  • Pérdida de peso
  • Cansancio extremo (astenia)
  • Sudores nocturnos
  • Tos o sarpullido (erupción en la piel)
  • Dolor en las articulaciones
  • Infecciones que se repiten

Estos síntomas pueden variar según la causa de la linfadenitis. Si tiene alguno de estos síntomas o sospecha que puede tener linfadenitis, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la linfadenitis (inflamación de los ganglios linfáticos), los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: el médico le preguntará sobre sus síntomas y diagnósticos previos.
  • Examen físico: el profesional de la salud hará un examen físico para buscar señales de hinchazón y dolor en los ganglios linfáticos.
  • Ecografía (ultrasonido): suele ser la primera prueba de imagen que recomiendan los médicos. Puede mostrar imágenes detalladas de los ganglios, sobre todo en el cuello.
  • Análisis de laboratorio: se pueden hacer varias pruebas para identificar bacterias o virus específicos que causen los ganglios inflamados. Estas pruebas pueden incluir un hemograma completo, pruebas de función hepática y otros análisis de sangre de rutina.
  • Punción con aguja fina: consiste en introducir una aguja en el ganglio y extraer una muestra de líquido. Ayuda a determinar la causa de la infección.

Según los primeros hallazgos o factores personales, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales. Pueden incluir:

  • Tomografía computarizada (TC): ofrece imágenes detalladas de los ganglios linfáticos y de estructuras cercanas, como nervios o vasos sanguíneos. También puede detectar abscesos (bolsas de pus).
  • Biopsia: en algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido del área afectada para estudiarla en el laboratorio y descartar otras posibles causas de la hinchazón.

Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, las pruebas y los procedimientos para diagnosticar y determinar la gravedad de la linfadenitis.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la inflamación de los ganglios linfáticos (linfadenitis) son controlar y reducir los síntomas, tratar la infección o causa principal y prevenir complicaciones. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan:

  • Medicamentos:
  • Antibióticos: Se pueden recetar para tratar la infección que causa la linfadenitis. Actúan al matar o frenar el crecimiento de las bacterias y ayudan a resolver la infección.
  • Analgésicos: Los medicamentos para el dolor de venta libre, como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar las molestias.
  • Procedimientos médicos:
  • Hacer un pequeño corte para drenar el pus (incisión y drenaje): Si se forma una acumulación de pus (absceso), un profesional de la salud puede hacer un corte para drenar el pus y aliviar la presión.
  • Quitar el ganglio con cirugía (extirpación quirúrgica): Si el ganglio está muy infectado o no responde a otros tratamientos, puede ser necesario retirarlo con cirugía.
  • Cuidados en casa y cambios de hábitos:
  • Compresas tibias: Aplicar compresas tibias en el área afectada puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón al mejorar la circulación.
  • Higiene adecuada: Mantener una buena higiene, como lavarse las manos con regularidad, ayuda a prevenir infecciones que pueden causar linfadenitis.
  • Evitar la exposición: Tomar precauciones para evitar el contacto con gérmenes y mantener un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de tener linfadenitis.

Las recomendaciones específicas de tratamiento pueden variar según la gravedad y la causa principal de la linfadenitis. Para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado, consulte a un profesional de la salud.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.