Acerca de la enfermedad por arañazo de gato

Descripción general

La enfermedad por arañazo de gato, también llamada fiebre por arañazo de gato, es una infección bacteriana causada por Bartonella henselae. Se transmite a las personas por mordeduras o arañazos de gatos infectados. También puede pasar si un gato infectado lame una herida abierta en el cuerpo.

El síntoma típico es que se inflaman los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas) cerca del lugar del arañazo o la mordedura. Otros síntomas pueden incluir hinchazón, dolor y enrojecimiento cerca del arañazo o la herida; granos redondos y elevados con pus; fiebre; cansancio; dolor de cabeza; y falta de apetito. Los gatos infectados por lo general no muestran señales de enfermedad.

En personas con un sistema inmunitario sano, la enfermedad por arañazo de gato a menudo se resuelve sola. En casos poco frecuentes, puede causar complicaciones graves. Un diagnóstico rápido y preciso es importante para evitar pruebas innecesarias y para decidir si se necesita tratamiento con antibióticos.

Causas y factores de riesgo

La causa de la enfermedad por arañazo de gato (EAG) es que la bacteria entra por una abertura en la piel (como un corte o arañazo) y se extiende a los ganglios linfáticos cercanos, causando inflamación de los ganglios linfáticos (linfadenopatía). La bacteria también puede pasar a otros órganos, lo que puede causar síntomas en varias partes del cuerpo y complicaciones.

Los factores de riesgo no modificables de la EAG no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: la EAG es más común en niños y adultos jóvenes.
  • Estado de inmunodeficiencia: las personas con el sistema inmunitario debilitado, como quienes tienen el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o reciben tratamiento que suprime el sistema inmunitario (terapia inmunosupresora), tienen mayor riesgo de presentar formas graves de la EAG.

Los factores de riesgo modificables de la EAG se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Contacto con gatos: estar en contacto cercano con gatos, en especial con gatitos, aumenta el riesgo de EAG.
  • Conducta del gato: los gatos que arañan o muerden con frecuencia pueden aumentar el riesgo de transmitir Bartonella henselae.
  • Higiene de manos deficiente: no lavarse bien las manos después de tocar gatos o sus cajas de arena puede aumentar el riesgo de transmisión de la bacteria.
  • Control de pulgas en gatos: las pulgas pueden llevar Bartonella henselae; controlar las pulgas en los gatos puede ayudar a reducir el riesgo de infección.

Es importante saber que estos factores aumentan la probabilidad de contraer EAG, pero no significan que tendrá una infección. Si tiene inquietudes sobre la EAG o cualquier otra condición médica, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir asesoría y orientación personalizadas.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la enfermedad por arañazo de gato (EAG) incluyen:

  • Hinchazón, dolor o enrojecimiento cerca del arañazo o la herida
  • Llagas redondas y elevadas con pus
  • Fiebre
  • Cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Falta de apetito

Cuando la EAG progresa o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes:

  • Ganglios linfáticos (glándulas que ayudan a combatir infecciones) hinchados, especialmente en la ingle
  • Dolor de estómago
  • Sarpullido o lesiones en la piel
  • Dolor en las articulaciones
  • Dolores musculares
  • Dolor de garganta

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y no todas las personas los tendrán todos. Si usted sospecha que tiene enfermedad por arañazo de gato o presenta síntomas que le preocupan, busque atención médica para que le hagan un diagnóstico y le den tratamiento.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad por arañazo de gato, los profesionales de la salud pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historial médico: El proveedor revisará su historial médico antes de cualquier examen, prueba o procedimiento.
  • Examen físico: Buscará señales de la enfermedad por arañazo de gato, como ganglios linfáticos inflamados cerca del sitio del arañazo o mordida (a menudo en las axilas, el cuello o la ingle), un bulto rojo o una ampolla en el sitio del arañazo o mordida, y síntomas como fiebre, cansancio o dolor alrededor de los ganglios inflamados.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden pedir pruebas específicas, como una extracción de sangre, para buscar señales de infección o inflamación relacionadas con esta enfermedad. En algunos casos, se usa un análisis de sangre para detectar anticuerpos (defensas) contra la bacteria que causa la enfermedad, para confirmar el diagnóstico.
  • Estudios de imagen: Según sus síntomas y si se sospechan complicaciones, se pueden recomendar estudios de imagen, como rayos X o resonancia magnética (una prueba que usa imanes para obtener imágenes), para revisar las áreas del cuerpo afectadas.

Se pueden recomendar más exámenes, pruebas y procedimientos según los resultados iniciales o factores individuales. Estos pueden incluir:

  • Procedimientos clínicos: Para obtener más información, su proveedor puede hacer una biopsia (tomar una pequeña muestra de tejido) o una aspiración (extraer líquido de los ganglios linfáticos inflamados) para un análisis más detallado.
  • Derivación a especialistas: En algunos casos, su proveedor de atención primaria puede remitirle a especialistas, como médicos de enfermedades infecciosas o dermatólogos, para una evaluación y tratamiento adicionales.

Es importante hablar de estas opciones con su proveedor de atención médica. Ellos pueden adaptar el enfoque diagnóstico según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la enfermedad por arañazo de gato son aliviar los síntomas, favorecer la curación y prevenir complicaciones. Estos son los tipos de tratamiento y cómo actúan:

Tipos de medicamentos:

  • Antibióticos: se recetan para tratar infecciones por bacterias relacionadas con esta enfermedad. Actúan al matar o impedir el crecimiento de las bacterias.
  • Corticosteroides (medicinas que bajan la inflamación): en algunos casos se usan para reducir la inflamación y la hinchazón.

Procedimientos terapéuticos:

  • Intervención quirúrgica: rara vez es necesaria, pero puede considerarse en casos graves con complicaciones como abscesos (acumulaciones de pus) o hinchazón persistente de los ganglios linfáticos (linfadenopatía).

Autocuidado y cambios de hábitos de salud:

  • Cuidados de apoyo: incluyen descanso, buena hidratación y analgésicos de venta libre (por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno) para controlar los síntomas.
  • Cuidado adecuado de las heridas: limpiar y desinfectar las heridas de inmediato puede ayudar a prevenir infecciones.
  • Evitar juegos bruscos con los gatos: reducir el riesgo de arañazos o mordeduras disminuye las probabilidades de contraer esta enfermedad.

Recuerde: el plan de tratamiento debe ajustarse a sus necesidades. Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Para información sobre efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.