Cómo prevenir los sangrados en personas con hemofilia
La hemofilia es un trastorno de sangrado. Se caracteriza por la falta o niveles bajos de unas proteínas llamadas factores de coagulación. Estos factores ayudan a que la sangre coagule bien. Hay varios tipos de hemofilia. En todos, el problema es tener poco factor VIII o poco factor IX.
El sangrado en la hemofilia es el sangrado excesivo que puede ocurrir en quienes tienen esta condición. La hemofilia es un trastorno de sangrado crónico. La sangre no coagula bien. Por lo general se debe a la falta de factores de coagulación, en especial el factor VIII o el factor IX.
Para bajar el riesgo de sangrado si usted tiene hemofilia, puede hacer lo siguiente:
- Siga las recomendaciones de tratamiento preventivo: El tratamiento preventivo ayuda a evitar el sangrado por lesiones pequeñas y el daño en las articulaciones por sangrado interno. Este tratamiento consiste en recibir de forma regular dosis del factor de coagulación o usar tratamientos sin factor de manera regular.
- Los tratamientos preventivos con factor incluyen el factor VIII (para hemofilia A) o el factor IX (para hemofilia B).
- Los tratamientos preventivos sin factor incluyen opciones más nuevas que evitan la necesidad del factor que falta.
- Haga ejercicio regular de bajo impacto o practique deportes sin contacto: Las actividades suaves con las articulaciones ayudan a mantenerlas sanas y a reducir el riesgo de sangrado. Es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar un plan nuevo de ejercicio.
- Tome precauciones extra durante las actividades físicas: Si participa en deportes o actividades de alto impacto, consulte a su médico y tome precauciones para reducir el riesgo de lesiones y sangrado. Para protegerse de lesiones que pueden causar sangrado, use equipo de protección como cascos durante actividades deportivas o de alto impacto.
- Evite ciertos medicamentos: Algunos medicamentos aumentan el riesgo de sangrado en personas con hemofilia. Debe evitar la aspirina, los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y los anticoagulantes como la heparina. Hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo.
- Mantenga una buena higiene dental: Cuidar su salud bucal es importante, porque los procedimientos dentales pueden aumentar el riesgo de sangrado. Se recomienda consultar con un médico o un profesional de la salud calificado antes de someterse a cualquier procedimiento dental.
- Hágase pruebas para infecciones transmitidas por la sangre: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan pruebas regulares para infecciones transmitidas por la sangre, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la hepatitis. También se aconsejan las vacunas contra la hepatitis A y B para protegerse.
- Busque apoyo en los Centros de Tratamiento de la Hemofilia (HTC): Los HTC brindan apoyo y atención especializada para personas con hemofilia. Un estudio del CDC encontró que quienes usaron un HTC tenían 40% menos probabilidad de morir por complicaciones relacionadas con su condición.
Recuerde: siempre es esencial consultar con un profesional de la salud o un médico antes de hacer cambios en su plan de tratamiento o empezar medicamentos o actividades nuevas. Ellos pueden darle consejos personalizados según su situación y su historial médico.
Las dosis de los medicamentos pueden variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Los efectos secundarios pueden ocurrir. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.